Pedro Marín saltó a la fama a finales de los años setenta como
cantante melódico. Alcanzó gran popularidad con los temas Aire
y Que no, y en 1980 edita su primer álbum, Pedro Marín.
Sus canciones destinadas a un público juvenil, fueron el primer pop
en castellano que se bailó en las discotecas españolas y lo
convirtieron en el más típico producto del fenómeno fans.
Con un éxito de ventas superior a 2 millones de discos en menos de
tres años, fue número uno en España, Francia, Alemania, Portugal,
México además de Argentina, Colombia y Perú. Hasta 1986, grabó tres
LP’s, Pedro Marín, Rebelde, Grandes éxitos y
Secretos, cuando se retira de la música durante más de 20 años.
En 2005 reaparece a la escena pública implicado en escándalos del
mundo rosa y entre progamas y polémicas, participa en un reality
show. Por ello reaparece también en la escena musical con
Diamonds en 2006 cantado en inglés, un homenaje dedicado a una
de sus musas, Amanda Lear.
Acaba de publicar Pulpo Negro, el trabajo más intimista y
maduro, y su primer single, Pulpo Negro, ha sido considerado
por la crítica como una obra de pop con mayúsculas; romántico y
gótico, con canciones de desamor, de renacimiento y de esperanza,
melodías lunares y temas bailables, con letras con atisbos de la
sombra de Lovecraft o Byron.