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Esta es la pregunta que
me hago luego de ver la Tv . Para estas eleccione sparlamentarias
existen dos candidatas glbt. Una de ellas es Susel Paredes, quien
postula por el Partido Socialista de Javier Diez Canseco. Según tengo
entendido, ella es una reconocida activista lesbiana y su lucha se
enfoca con mayor énfasis en mejorar las condiciones de opresión de la
cual son
víctimas las mujeres, por tal razón uno de los temas que lleva como
consigna es la despenalización del aborto.
Por otro lado, Belisa
Andia, transgénero y representante de la ILGA-LAC (Asociación
Internacional de Lesbianas y Gays para América Latina y el
Caribe), también postula al congreso, pero ella lo hace por el FAI
(Frente Amplio de Izquierda), frente del cual es miembro por el Comité
de la Diversidad Sexual (Raíz Diversidad Sexual y Claveles Rojos)
Para ambos casos, las dos son un par desconocidas frente a
la gran masa de gays, lesbianas y transgéneros de Lima y el Perú, que
no transitan en los juegos de la política local y mucho menos en los
dimes y diretes de los colectivos glbt limeños.
Ante este hecho, algunas personas han propuesto la tesis que un
porcentaje de el electorado glbt que aspira a tener un cambio sobre las
políticas de inclusión ciudadana, tendrá que dividir su voto al
congreso por dos partidos políticos que no llegan a la franja electoral
de 5% que pide la ley, y que es poco probable que alguna de ellas
llegue a contar con más de 500 mil votos válidos para su curul
parlamentario. Para darnos una idea el
Partido Socialista tiene 2% y el FAI tan sólo el 1% de la intensión de
voto a nivel nacional, según la última encuesta de Apoyo publicada en
el diario el Comercio.
Lo curioso es que ninguna de las dos candidatas han hecho aún algún
tipo de campaña o anuncio a los colectivos y a la comunidad GLBT
sobre su candidatura de forma clara u oficial. Claro, la pregunta es, si
en verdad tendrían la obligación de hacerlo. Osea, si algún candidato
es lgbt y lo anuncia públicamente en su campaña, ¿tendría que
anunciar a la "comunidad glbt" su postulación para algún
tipo de consentimiento? Creo que no. Pero no obstante ello, si ellas están
levantando el tema de su candidatura con la bandera del arco iris,
sería muy interesante saber qué proponen y que buscan
con ello, ¿lo hacen para tratar de ser la representante que canalice
las demandas glbt o lo hacen para los intereses partidarios de
no quedar fuera de la valla electoral con los votos glbt? ¿o quizá
son intereses de realización personal?. En verdad no lo sé.
Supongo que postulan
con buena intensión, y que pretenden responder a algunas de las vastas
necesidades de la comunidad, y eso merece un aplauso. Pero nada es color
de rosa, por eso
alguien me dijo por ahí, que hubiera sido mejor que la Comunidad GLBT
proponga un candidato único y así asegurar su elección, pero que por
diferencias entre los bloques del Mhol, la Red y Raíz Diversidad
Sexual, nunca se pudo lograr concertar nada conjunto.
Y es que el tema es que no todos los glbt pensamos igual y menos en
temas de índole político(¿felizmente o infelizmente? No lo sé.).
En el "ambiente" no todos son de "izquierda" o de
"derecha", es más, a casi nadie le interesa la política y
cuando hablamos de una seudo comunidad muchos sólo nos referimos a los
activistas o grupos de activista, los cuales son contados con los dedos
de la mano.
Es en ese sentido que muchos afirman que las dos candidaturas tendrán
quepelearse los pocos votos de algunos glbt que pretenderían apostar a
uno de estos dos partidos de izquierda.
Una buena idea, sería que ambas candidatas puedan hacer llegar sus
propuestas a la masa de gente glbt. y no glbt. Hay muchos medios
virtuales y lugares de concentración glbt que podrían colaborar para
divulgar un conversatorio o un foro. Se me ocurre quizá en
una universidad, en un lugar neutral.(neutral para no crear
susceptibilidad entre las pugnas entre los diferentes glbt) y
así conocer sus propuestas.
Como alguien me dijo
una vez, no sólo por que sean glbt tendría que votar por ellas. Pero
por otro lado, sería provechoso tener al menos una congresista glbt.
Quién sabe, quizá si sus campañas son exitosas y sinceras, alguna de
ellas -o probablemente las dos- podría llegar al Congreso. Pero para
ello necesitan involucrarse con la gente glbt, tanto con los
colectivos y activistas, como con los glbt ciudadanos de a pie, hablar,
comunicar, ser transparente en
todos sus actos.
Será arduo
convencer a éste electorado joven , que está cansado de arribistas y
oportunistas que se cuelgan de un tema para buscar un cargo de esa
envergadura, como lo hizo Javier Barrón con los viejitos o
Paulina Arpasi con los indígenas de Puno.
Es hora de luchar, proponiendo ideas de cambio. Es tiempo de votar
conscientemente, delegar en nuestros futuros gobernantes a gente capaz,
con coraje y sobre todo gente honesta.
Carlos Omar Araya
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