2.- Cómo se transmite
El virus del sida
se transmite a través de la sangre, el semen (incluido el fluido
preseminal o previo a la eyaculación), así como el fluido vaginal y
la leche materna.
El virus se introduce en el organismo por el recto, la vagina, el
pene, la boca, otras mucosas, como el interior de la nariz, o
directamente, a través de las venas. Los especialistas han
determinado que las tres vías de contagio más frecuentes son:
- Por relación sexual (vaginal,
oral u anal) con una persona infectada por el VIH. El sida se
considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
- Al compartir agujas, material de
inyección o de consumo de drogas (como instrumentos empleados
para esnifar cocaína) con seropositivos).
– Por transmisión vertical (de
madre a hijo, bien durante la gestación, el parto o la lactancia).
- Ser receptor de una transfusión
sanguínea o de un producto hemoderivado
que haya estado infectado.
Antes de que se conociese la enfermedad (a principios de la pasada
década de los 80) podía existir riesgo de infección por VIH con las
transfusiones; sin embargo, ahora es muy improbable que esto ocurra.
Tanto la sangre donada, como todo tipo de productos hemoderivados,
se analizan y controlan para evitar este tipo de accidentes.