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ESPECIAL: Lo que debes saber sobre el VIH / SIDA | ||||||||||||||||||||||||||||||
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No todas las personas infectadas por el virus de inmunodeficiencia humana presentan la enfermedad del sida, aunque la mayoría la acaba desarrollando; lo más frecuente es que al cabo de unos cinco o diez años, un infectado por el VIH padezca los síntomas de la enfermedad si no ha recibido tratamiento. A diferencia de las personas que padecen sida, aquéllas que están infectadas por el VIH no siempre lo manifiestan, pero en ambos casos, pueden transmitir la enfermedad a otros. Generalmente, cuando un individuo se contagia por el VIH (esta persona puede denominarse un VIH positivo, o un seropositivo) el virus inicia su ataque contra el sistema inmunológico de esta persona (sus defensas), mermando los linfocitos CD4 (células que forman parte de las defensas del organismo y que en un individuo sano oscilan entre las 500 y las 1.800). Si las cantidades de estas células no llegan a 200, el sistema inmune ha sido dañado de forma importante y se considera que el paciente infectado por el virus ha desarrollado sida (la enfermedad). Aunque no existe cura para erradicar al virus del organismo infectado, se han elaborado una serie de medicamentos que pueden retrasar la aparición de los síntomas patológicos. Estos tratamientos se engloban en la llamada terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA).
Breve historia del sida La primera sospecha de caso de sida se publicó el 5 de junio de 1981 en la revista ‘Mortality and Morbidity Weekly Report’, del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta (CDC). El artículo describía los casos de cinco sujetos homosexuales de Los Ángeles contagiados por esta enfermedad que en los últimos 20 años se ha cobrado la vida de 22 millones de personas y que ahora afecta en todo el mundo a 36 millones. Los primeros datos sobre la enfermedad empezaron a darse a conocer en Europa a lo largo de ese año. En 1982 se publicó en la revista 'The Lancet' el primer caso conocido y comprobado de un paciente homosexual con sarcoma de Kaposi y abcesos múltiples por Toxoplasma gondii que había fallecido en Barcelona en octubre de 1981. El hecho de que se considere el 5 de junio de 1981 como la fecha de la definición de sida no quiere decir que anteriormente no se produjeran casos. Así, tanto en Estados como en Europa ya se habían notificado casos de una enfermedad desconocida hasta entonces. En un primer momento se relacionó el sida con la población homosexual, ya que la totalidad de los casos se presentaban en estos individuos y se descartaba la posible relación con una patología que estaba produciendo una elevada tasa de mortalidad en determinadas zonas del Africa subsahariana. Sin embargo, pronto algunos expertos, como Anne Bayley, de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta (CDC), comenzaron a establecer una posible asociación entre ambas enfermedades. A principios de la década de 1980 Bayle trabajaba en Zambia y veía muchos casos de sarcoma de Kaposi. "Sin embargo -recuerda-, pronto empezamos a descubrir diferencias entre algunos enfermos y comenzamos a relacionar los casos con la nueva enfermedad que se acababa de describir en jóvenes homosexuales de Estados Unidos y Europa". A pesar del número de trabajos que demostraban que la enfermedad no era exclusiva de los homosexuales, esta supuesta relación se convirtió en uno de los mayores obstáculos al provocar que la comunidad científica se inhibiera para prevenir la propagación de la epidemia en la población heterosexual. En 1984 los pocos científicos que todavía pensaban que la enfermedad era exclusiva de los homosexuales tuvieron que reconocer su error. En ese año, Luc Montaigner, del Instituto Pasteur, de París, descubrió el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) y demostró que la enfermedad que afectaba a la comunidad homosexual era la misma que estaba devastando el Africa subsahariana. La identificación del virus permitió la aparición de los primeros medicamentos. Sin embargo, para detener la progresión de la patología en los países más pobres hace falta una vacuna. |
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