LA DIVERSIDAD SEXUAL EN LA CULTURA ANDINA : AYER Y HOYUn panorama inicialPor Jorge Alberto Chávez Reyes |
El “pecado nefando” en las IndiasLos conquistadores españoles que llegaron a estas tierras en el siglo XVI describen en sus crónicas que en la costa norte del Perú se practicaba lo que ellos llamaban el “pecado nefando”, es decir la sodomía. Según ha quedado claro por investigaciones posteriores los pueblos de las culturas Lambayeque, Mochica, y el llamado “imperio” Chimu practicaban el sexo homosexual con fines rituales en determinadas épocas del año. Al parecer cuando los incas, provenientes de la sierra, sometieron la región, y en el siglo XV consideraron esta costumbre como “decadente” y muy extendida , lo que podría tomar como “propaganda ideológica” ya que la guerra contra el señor del reino Chimu fue una de las más largas y costosas que libró el estado inca, y probablemente la información que consignan los españoles en sus crónicas la tomaron de funcionarios incaicos. Cabe destacar que, luego del a conquista incaica, la costa norte quedó despoblada porque los cuzqueños deportaron masivamente a los habitantes. Al hacerlo, probablemente contribuyeron –sin querer-- a expandir las costumbres “decadentes” de los costeños. Ha quedado también evidencia arqueológica de que en las culturas costeñas del norte del Perú se practicaba el sexo homosexual, sobre todo en las piezas de alfarería mochica ( huacos ), que representan con gran detalle escenas de la vida cotidiana de este pueblo que vivió entre los siglo VII y X de nuestra era. Gran parte de estas representaciones corresponden a la vida sexual ( más del 50 % del total de los ceramios hallados) y son hechas con gran detalle. Se representa con mucha frecuencia el coito anal heterosexual aunque la representación del coito anal entre varones es escasa y no se han hallado representaciones de sexo entre mujeres. El coito con animales y plantas también aparece. Los investigadores han considerado que el uso de estas vasijas era “pornográfico” aunque otros piensan que tenía un carácter ritual. Al parecer el coito anal era practicado como un medio de control de la natalidad y podía realizarse con una pareja hetero u homosexual. Cabe recordar, para agregar datos a esta visión panorámica de la diversidad sexual en los Andes del Perú , que en la cosmovisión andina el mundo era dual arriba / abajo o masculino / femenino y que cada persona estaba adscrita por su nacimiento a una de estas divisiones, por lo que habían hombres “femeninos” con quienes, a decir de algunos estudiosos, la práctica sexual asumía carácter ritual. La razón de que existan pocos ceramios que representen el sexo homosexual es que muchos de los huacos mochica que representaban coitos anales o felaciones entre varones fueron destruidos por investigadores que los consideraban “inmorales” o “un mal ejemplo”. Algunos de los pocos que sobrevivieron pueden verse en la exhibición del Museo Rafael Larco Herrera en Lima. Sexualidades Trasgresoras en los Andes hoy A pesar de cinco siglos de persecución oficial de las sexualidades que trasgredieran la norma heterosexual y los fines reproductivos, la diversidad sexual y ha encontrado formas muy peculiares de hacerse un lugar en la cultura andina que se mantiene viva y muy vital en particular fuera de las grandes ciudades de la costa. Un ejemplo de integración de las sexualidades diversas en la cultura popular son grupos de bailarines travestis que participan de las fiestas religiosas en varias zonas de los departamentos de Puno, Arequipa, Pasco y también en otras regiones. Casi la totalidad de los bailarines que se travisten son homosexuales. Ellos elaboran su costoso vestuario y se preparan de manera continua para realizar los bailes en homenaje a los santos patronos de sus pueblos. Gracias a esto gozan del respeto y aceptación del resto de los pobladores de las comunidades donde viven y tampoco son objetados por el clero católico que les permite participar de las fiestas patronales. Por otra parte, en muchos de los pueblos de los andes y también en la costa y selva del Perú es común que los jóvenes varones se inicien sexualmente con hombres homosexuales, en su mayoría travestis que trabajan en peluquerías. Esta situación es aceptada en voz baja por todos. Tomando en cuenta esta situación, muchos de estos travestis fueron reclutados por el Ministerio de Salud durante sus campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual y VIH y han formado grupos más o menos organizados reconocidos en sus comunidades. Y para terminar con este cuadro que no pretende ser exhaustivo mencionaremos un caso que ya ha concitado el interés de la prensa en varias oportunidades, la Comunidad Cristiana Virgen de la Puerta, un grupo de travestis, en su mayoría dedicadas a la prostitución que se organizaron en torno a la veneración de la imagen de la Virgen de la Puerta, a la que sacan en procesión, en una zona populosa del distrito de La Victoria. La comunidad nació con la idea de ayudar a las travestis infectadas de VIH, en particular para apoyarlas en sus últimos momentos y encontrarle sepultura. Con el tiempo el grupo ha ampliado sus perspectivas e incluso ha empezado a involucrarse en con el movimiento gay y lésbico.
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