REVISTA DE LIMA GAY

 

 

Homosexualidad y Música Folklórica en el Perú:

¿Verdades ocultas o “anzuelo” para los medios?

 

Jorge Alberto Chávez Reyes

 

 En los últimos años la música folklórica, huaynos, mulizas, huaylash y otras variedades, se ha convertido en un “boom” en Lima . Cada fin de semana, en los escenarios que se agrupan sobre todo en la periferia Este  de la capital, se  mueven decenas de miles de dólares en las multitudinarias presentaciones   que ofrecen sus interpretes más populares como Dina Páucar, Sonia Morales, Haydee Raymundo, Abencia Meza, Max Castro, Eusebio Grados, entre otros.

 Este fenómeno se debe en gran parte a la migración desde los pueblos de las zonas altas de los Andes, que ha convertido a Lima en una megalópolis de más de 8  millones de habitantes. Los migrantes trajeron consigo sus costumbres y su música y, aunque muchos ya se han acriollado, un gran número de ellos prefieren acudir cada fin de semana a escuchar las canciones de su tierra lejana en los numerosos locales que se ubican a lo largo de la Carretera Central, vía que une a Lima con los departamentos de la sierra central peruana.

 Gracias a su arraigo popular, las superestrellas del folklore ocupan con frecuencia primeras planas en los tabloides capitalinos y son personajes infaltables en las páginas de espectáculos. La radio e incluso la televisión les dedica programas especiales que son la delicia de sus devotos fans. El año pasado la biografía convertida en mini-serie  de Dina Páucar se convirtió en uno de los programas con más alto rating en la historia de la televisión peruana.

 El arco iris sexual y el arco iris inca

 No es extraño ver, en los locales en donde se reúnen los amantes del folklore andino, flamear las banderas arco iris, aunque no se trata de las banderas del “orgullo gay” , sino de las que la tradición señala como símbolos del imperio de los Incas. Pero, bajo el arco iris incaico se  cobija también una diversidad de sexualidades que son asumidas o negadas y en muchos casos se emplean para propiciar “escándalos” que atraigan la atención de la prensa. 

Hace algún tiempo la cantante Abencia Meza fue señalada como lesbiana debido a sus maneras rudas, su costumbre de vestir ropa de varón y sobre todo por su intima amistad con otra mujer, de nombre Alicia Delgado. Ello lo aceptó y lo negó en distintas oportunidades  al punto que la verdad sobre su orientación sexual ha permanecido sin ser aclarada desde entonces, aunque la situación ha servido para que, de tiempo en tiempo, Abencia vuelva a ser motivo de grandes titulares Recientemente, por ejemplo, en el diario “Aja” –uno de los de mayor tiraje en Lima— Abencia reconoció que le gustaban las aventuras sin compromiso (“choque y fuga”) tanto con hombres como con mujeres.

 Por su parte, Eusebio Grados conocido como “El Chato”,  causó gran revuelo mediático al anunciar la inminente aparición de su libro autobiográfico   titulado  “El hijo del Minero”, en donde “desenmascara” a los muchos gays y lesbianas que hay en el ambiente de la música folklórica., además de hacer otras  muchas “revelaciones” sobre sus compañeros de escenario.

 Ante las declaraciones de Grados, reaccionó Haydee Raymundo, una de las  supuestas afectadas por las revelaciones del “Chato”, acusándolo de ser el quien es homosexual, además de drogadicto y alcohólico. "¿Por qué no dice que ha sido homosexual, que consumió drogas? Yo no tengo la culpa que haya sido así. Lo que pasa es que me tiene envidia porque mi música ha entrado con más fuerza en su propia tierra natal, Cerro de Pasco, y lo ha desplazado de las preferencias del público",sostuvo la intérprete y ex conductora de televisión.  Como era de esperar los dimes y diretes al respecto llenaron las páginas de espectáculos de  “Ajá”, “El Men” , “El Trome “ y otros tabloides  considerados “amarillos”, pero que son los más vendidos de la prensa limeña.

 Eusebio “el Chato” Grados ha sido objeto de reiteradas acusaciones de homosexualidad, en particular desde que hace algunos años realizó una parodia de “matrimonio” con la “Chola Chabuca”, un personaje interpretado por el cómico y animador gay Ernesto Pimentel. La  “Chola Chabuca”, representa a una mujer autóctona, con el dejo típico de los quechuahlantes, vestida traje autóctono pero llena de glamour  y muy inteligente . Esta representación “travesti” le dio fama y dinero a Pimentel pero fue también el motivo de que su ex – pareja lo “sacara del clóset” y el debiera reconocer públicamente que  era  portador del virus del VIH.

 Cualquier cosa puede pasar  con “unas copas de más”

 El comportamiento trasgresor de las normas heterosexuales no sólo está sobre  los escenarios en el mundo de la música folklórica.  En los locales donde se presentan artistas como Dina Páucar o los mencionados Abencia Meza y Eusebio Grados, se vende grandes cantidades de alcohol y no es extraño que, bajo los efectos de la bebida, se den encuentros de sexo entre hombres, repitiendo un ritual que es  bastante común durante las celebraciones en los pueblos andinos.

 El beber demás y tener sexo homosexual  en lugares marginales es, además, una asociación común en la sociedad peruana que parece vivir hasta ahora bajo el viejo aforismo virreinal de que “Dios perdona el pecado pero no el escándalo”.

 

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