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El
1 de Mayo latinos no trabajaran y en Latinoamerica no compraremos
productos yanquis
"Un dia sin Latinos" provoca persecución y represalias contra los inmigrantes pero éstos no agacharán la cabeza Mientras el pánico se apodera de los indocumentados debido a las redadas masivas que se están realizando en casi todos los estados de la Unión Americana, las organizaciones que apoyan el paro del próximo lunes Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, llamaron a faltar al trabajo o a la escuela y abstenerse de comprar y vender productos gringos para hacer sentir en los Estados Unidos lo que significa “Un Día sin Inmigrantes”. Represalias Por su parte, la subsecretaria del Comité Ejecutivo Nacional de Migrantes, María García dijo frene la la Cámara de diputados de México "La represión en Estados Unidos es muy fuerte, hay redadas instantáneas en fábricas y calles; la gente ya no quiere ir a trabajar o llevar a sus hijos a la escuela", y agregó que las mujeres son las más afectadas por estas medidas, pese a que también forman parte de la fuerza económica y laboral de ese país. García explicó que al ser aprehendidas y deportadas
de EEUU, las mujeres dejan a sus hijos solos, lo que es, dijo, una acción
"deshumanizada y brutal". "Lo único
que buscamos es poner alto a esta situación deshumanizada y lograr el
reconocimiento a la fuerza laboral de los migrantes y que no sean
tratados como criminales con el riesgo de ser juzgados en cortes
federales por el hecho de salir a buscar trabajo", dijo la
dirigente. (más)
“El pueblo norteamericano respeta a los que luchan, no a los que agachamos la cabeza, y el pueblo latinoamericano en los Estados Unidos ha dicho ‘¡Basta! Ya no vamos a ser esclavos’”, afirmó Juan José Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA, de Los Ángeles, California, uno de los que impulsan el paro. “No podemos seguir marchando para hacernos escuchar”, sostuvo Gutiérrez en una conferencia de prensa, en referencia a las marchas que movilizaron a millones de inmigrantes y sus defensores en todo el país en las últimas semanas. “Hay que pensar en otras maneras creativas para dejar claro al Congreso y al presidente George W. Bush que esperamos que actúen con responsabilidad”, explicó. La reforma migratoria ha dividido al oficialismo republicano, al Congreso y a los estadounidenses en general. La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley en 2005 que torna a los indocumentados en criminales, y prevé construir un muro de más de 1,000 km en la frontera con México. El Senado, en tanto, discute una propuesta más moderada, apoyada por Bush, que prevé aumentar la seguridad fronteriza, legalizar a parte de los 12 millones de indocumentados, y otorgar visas temporarias de trabajo a extranjeros para empleos poco calificados. Según Gutiérrez, el anuncio de que el boicot tendrá lugar ya está teniendo consecuencias negativas para la comunidad hispana en Estados Unidos, pero señaló que esta minoría no se dejará intimidar. |