REPORTAJE

Inmigrantes GLBT :

Injusta política migratoria en USA y violencia encubierta en Perú

Jorge Alberto Chávez Reyes

La política del gobierno de los Estados Unidos discrimina los inmigrantes lesbianas y gays pues no reconoce el vivir en pareja con  un ciudadano norteamericano como base para obtener la residencia, como si sucede en el caso de las parejas heterosexuales. 

Para poder quedarse en los Estados Unidos,  una lesbiana o gay extranjeros debe buscar que le otorguen asilo y, para eso, de acuerdo  a lo dispuesto en 1994 por la entonces Fiscal General Jane Reno que determinó que los homosexuales son un grupo social perseguido, debe demostrar haber sido víctima en su país de persecución debido a su orientación sexual o demostrar que en su país de origen existe persecución o maltrato contra las personas homosexuales y que, de volver, correría el riesgo de ser víctima de esa violencia.

Alrededor de un millar de lesbianas, gays y personas trans han recibido asilo desde 1994 pero, lograrlo se hace cada vez más difícil debido a que el gobierno norteamericano busca restringir cada vez más la posibilidad de otorgar asilo. 

A  los inmigrantes peruanos, les resulta extremadamente complicado probar que en el Perú existe violencia y discriminación contra las personas homosexuales y no porque el Perú sea un paraíso del respeto y la  tolerancia, sino porque no existe registro de estos hechos, debido a que las víctimas no los denuncian, por  "vergüenza" y / o por desconfianza hacia el sistema judicial peruano. Claro, también depende de en que estado se realice el proceso de asilo, ya que los jueces de California  suelen ser más favorables que los de Florida, por ejemplo.

Lourdes (a la derecha, con gorra azul) y Aileen 

Un pedido de ayuda:

Mi nombre es Aileen, soy norteamericana y vivo en pareja desde hace tres años con Lourdes Sayán, una mujer peruana. Les escribo desde los Estados Unidos buscando ayuda pues estoy tratando de ayudarla a conseguir asilo para que no sea deportada. El juez de inmigración nos ha dado una prórroga  hasta  Abril del 2006 para conseguir pruebas de que en Peru hay maltrato hacia los homosexuales. 

Lourdes  vino a los Estados Unidos cuando tenia 17 años  y ya va cumplir 30, ella esta totalmente americanizada y ya no tiene nadie en Peru. Si la deportan, se quedara en la calle. Su familia no ha querido saber nada de ella por  muchos años por que es lesbiana. 

Estoy haciendo  todo posible por ella pero, a pesar de ser americana, el hecho de que vivamos en pareja no le intesa al gobierno de mi país.

El juez de inmigración nos ha pedido  pruebas  desde el 2004  o el 2005 para comprobar que en Peru una persona gay o lesbiana no puede vivir  afuera del closet. Necesitamos testigos y también artículos de noticias de maltrato. Cualquier ayuda que  me pueden dar, se lo agradeceré mucho. 

Ya no se donde buscar mas pruebas y toda la información que tengo  es anterior al periodo solicitado en nuestro caso. 

Tengo mucho miedo por ella y ya las dos estamos endeudadas por del abogado py la búsqueda de pruebas. Por favor les  ruego: si alguien me puede servir de testigo seria lo máximo. 

Mi esposa no es un chica q es femenina que pudiera sobrevivir en Peru. Tengo miedo que por su apariencia pueda ser victima de violencia, ser violada o muerta o  que sea llevada presa porque ella  vive fuera del closet.  

Si la deportan será una tragedia para las dos.  Ella es una persona que  le gusta trabajar duro y estudiar y le han contado que en Perú  si eres abiertamente gay, te expulsan o te botan del trabajo.

 Es  muy critico que alguien me responda o me de información sobre alguien con quien hablar. Mi abogado que cualquier testigo tendrá su identidad 100% protegida. El  caso está en  una corte de Florida y nos  queda muy poco tiempo.

 Muchas gracias a todos por su atención y su ayuda.

 Aileen

Nota: Agradecería que envíen cualquier testimonio por escrito a nuestro abogado:

B. John Ovink
1705 W. Sligh Ave
Tampa, FL 33604

o por e-mail a:

a1diaz@yahoo.com

El caso de Lourdes y Aileen Lourdes Sayán nació en Lima, en un hogar de clase media. Creció junto a  su hermana al cuidado de  su madre, una  mujer divorciada, que las educó bajo un catolicismo no muy estricto, como el de la mayoría de limeños.

Lourdes, desde muy niña, fue "ahombrada", es decir no le gustaban los vestidos ni los juguetes de niña y prefería vestir y jugar como un niño. A pesar de las burlas de sus amigos y vecinos ella mantuvo su apariencia de "marimacho" hasta los 14 años. Para entonces, la presión familiar y social la obligaron a dejarse crecer el cabello, empezar a  maquillarse y a comportarse y vestirse de manera más femenina, aunque nunca aceptó usar  faldas. A pesar de todo, algunos amigos le decían que parecía un travesti.

A pesar de haber aceptado feminizar su apariencia, Lourdes no podía evitar sentirse atraída por otras mujeres, pero nunca lo admitió frente a su familia por temor a ser enviada al siquiatra. "No sabía que significaba ser lesbiana ya que si nunca has visto  a una persona homosexual, no puedes darte cuenta de que también lo eres" dice.

En 1991 su madre decidió irse a Estados Unidos, cansada de la violencia terrorista que afectaba al Perú. Como muchos otros miles de peruanos, entonces y ahora, Lourdes y su familia emigraron a Norteamerica pensando hallar las oportunidades y, sobre todo la paz, que no tenían en nuestro país. Se establecieron en Seattle.

En Seattle, Lourdes entró en contacto con la comunidad gay-lésbica, vio a parejas de mujeres caminar tomadas de la mano y besarse en público. Allí se dio cuenta  que era lesbiana. Sin embargo, darse cuenta y  aceptarlo son cosas distintas y Lourdes se mudó a vivir con su novio,  con un chico ecuatoriano. Pero, luego de enamorarse y ser correspondida por una mujer por primera vez, se armó de  valor y se los dijo a su novio y a su familia. Su madre, su hermana y otros parientes dejaron de hablarle y, desde entonces, han cortado toda relación con ella.

Ya fuera del clóset,  Lourdes empezó a salir con mujeres disfrutando de una libertad que jamás hubiera imaginado tener cuando vivía en Lima. Hace 3 años, conoció a Aileen Díaz, una mujer norteamericana de origen cubano de quien se enamoró y con quien ha formado una pareja estable desde entonces.

Aileen, quien es ingeniera de sistemas y vivía en Tampa (Florida), deseaba salir de viaje con Lourdes fuera del país lo que motivó a la peruana a indagar cual era su estatus migratorio y a hacer un desagradable descubrimiento: su madre nunca obtuvo las visas necesarias y, por lo tanto, ella era una inmigrante ilegal. Habiéndose puesto en evidencia frente al Departamento de Migraciones, su destino era la deportación.

En 2004 Lourdes inició un tramite para solicitar asilo ante un juez de Miami. A pesar de sus intentos no ha podido presenta casos o información concerniente a violaciones de los derechos de gays y lesbianas ocurridos durante los dos últimos años, como solicitó el juez y, si en la audiencia programada para abril de este año, no consigue las pruebas,  Lourdes será deportada al Perú.

Aileen se comunicó con Diario de Lima Gay buscando ayuda para su caso. Ella teme por Lourdes quien ya no tiene familiares en Lima y  quien, debido a su apariencia masculina, puede ser victima de burlas y agresiones.

Lourdes dice que para alguien como ella, una vez que se ha salido del clóset es imposible volver adentro. " si vuelvo al Perú estaría condenada a no poder ser quien soy...tendría que vivir encerrada entre cuatro paredes".

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