- ¿Por
qué hay travestis?
- Creo que esa pregunta debería ser reemplazada
por la siguiente:
- ¿por qué ser travesti es tan terrible, tan
despreciable?. Esto por supuesto en nuestro contexto cultural.
-
- En
ciertas culturas ha habido ciertas formas de travestismo socialmente
aceptadas o incluso incentivadas como el caso de los berdaches en
Nueva Guinea Papúa, que era un travestismo shaman que hacía más
valiosa a una persona para su grupo. En otras palabras el
travestismo en sí mismo no es una conducta desviada, sino lo es
enmarcado en un contexto cultural como Occidente que impone la norma
heterosexual obligatoria a todas las personas.
- La
heteronormatividad podría ser definida como la institución (en
tanto conjunto de valores y normas) que impone la heterosexualidad
obligatoria como única sexualidad válida, legítima, aceptable y
deseable. Y la cultura occidental es heteronormativa.
- Según Albert Cohen al
estudiar la conducta desviada se tiene que estudiar también la
conducta “normal” (en tanto acepta y sigue las normas). Este
autor define como conducta desviada
toda conducta que viola expectativas institucionalizadas (que
son impartidas y legitimadas por el sistema social). Las travestis
transgreden visiblemente la pauta heterosexual obligatoria que no
solo asume que todos los hombres deben encontrar placer en poseer
los cuerpos de mujeres, sino que está fuertemente anclada en una
dicotomía de género rígida, en la que lo masculino se vive como
una huída eterna de lo femenino. Además que en la mayoría de
casos está fuertemente ligado al patriarcado (o sexismo) imperante.
- ¿Por
qué el travestismo es una conducta desviada? A un sistema que
impone la norma heterosexual obligatoria le es central que hombres y
mujeres se reconozcan como básicamente diferentes, y que sean
hombres y mujeres o que vivan sus masculinidades y femineidades en
oposición al otro. Pero utiliza una serie de discursos como el de
complementariedad, que en muchos casos justifica y legitima la
inequidad entre estos géneros.
- Otra
pregunta pertinente sería ¿por qué imponer la heterosexualidad
obligatoria como norma?, ¿qué “beneficios” se obtienen de imponer la
heterosexualidad como norma?. Esto posiblemente hay estado
relacionado con la tasa demográfica; hasta mediados del siglos
XVIII la humanidad vivía en una etapa de supervivencia de la
especie (en la que la mortalidad y la natalidad eran muy altas), y
en ese contexto la reproducción era un valor en sí mismo y solo se
veía a la sexualidad (si es que aceptamos el término para ese
tiempo y discrepamos de Foucault en cuanto a que la sexualidad es
una creación cultural reciente) como eminentemente reproductiva. Al
imponerse la familia heterosexual monogámica como norma se
procuraba que la reproducción se legitimara e incentivara. Pero en
la actualidad vivimos en una etapa de equilibrio poblacional (o
estamos en transición a ella como nuestra región) donde la
sexualidad no es vista solo como reproductiva, sino también donde
la dimensión placentera y lúdica es visibilizada y revalorada. Y
en ese sentido la familia heterosexual monogámica ya no
sería la única aceptable, sino que se visibilizan otras
formas diversas de familias.
- Cohen
se pregunta ¿cuándo una incipiente conducta desviada se convierte
en una conducta (muy) desviada?. Para el caso de las travestis ¿cuándo
un hombre que empieza a pensar en travestirse o cuando un hombre que
usa la vestimenta asignada al género femenino en la privacidad de
su hogar se convierte en una travesti que vive la mayor parte del
tiempo asumiendo roles de género femeninos (o asociados a lo
femenino)?
- Las
travestis son evidentemente una minoría reducida. Esto posiblemente
esté relacionado con la existencia de lazos institucionales lo
suficientemente poderosos que eliminen las motivaciones desviadas la
mayoría del tiempo. Las travestis no son solo pensadas como
pecadoras o inmorales, sino que al ser travestis son excluídas de
una serie de beneficios, y muchas por renunciar a una masculinidad
hegemónica viven en ghetos. Las motivaciones desviadas pueden ser
reprimidas con castigos o premios.
- El
grupo de referencia ejerce un rol modelo en la conducta del
individuo. ¿Quiénes son el grupo de referencia de las travestis?
El grupo de referencia normativo para las travestis
posiblemente son los hombres con identidades de género
masculina. Ellas como todos los hombres biológicos han sido
socializadas para ser hombres y heterosexuales.
- Ellas
frente a su grupo de referencia tienen tres opciones: confirmar la
norma heterosexual obligatoria y vivir frustradas al no expresar sus
femineidades; pueden romper con su grupo de referencia (hombres con
identidades masculinas) y buscar otros grupos de referencia que las
acepten y legitimen o crear con otras travestis un nuevo grupo de
referencia (o subcultura); o pueden violar las expectativas
institucionales ellas solas sin la validación y legitimación de
ningún consenso.
- Hay
una transición del
dolor producido por la transgresión al placer de transgredir las
normas. ¿Cuándo el ser travesti deja de ser vivido como doloroso,
en tanto no cumple con las expectativas y demandas sociales, a ser
principalmente una fuente de goce y plenitud emocional?
- Como
ya mencioné antes para recibir los benéficos del sistema
(prestigio, trabajo, respeto, derechos, etc) ellas deberían asumir
roles (de género) que concuerden con los valores del sistema (que
sean reconocidos por los otros). Las travestis son sancionadas
socialmente no solo con el desprecio social, sino que también son
discriminadas laboralmente y por su comunidad. Además no son
consideradas ciudadanas, ni parte de la población por la que el estado tiene que velar.
- El
sistema además crea necesidades que solo pueden ser satisfechas por
él. Por ejemplo el sistema capitalista consumista hegemónico
impone modas, que renueva cada temporada. Esto con la intención de
que nunca se deje de consumir, pero este hecho es vivido por mucha
gente como una necesidad a la que le dedican buena parte de sus
presupuestos económicos. De la misma manera el sistema
heteronormativo constituye al matrimonio y la reproducción como
necesidades (de logro personal). En ese sentido los y las disidentes
de la heteronormatividad (lesbianas, gays, travestis, bisexuales,
transexuales, etc) pueden ver en el matrimonio y en el tener
hijas/os una imperiosa necesidad. De esta manera se puede cuestionar
la homofobia, pero no al matrimonio monogámico como norma. En el
caso de las travestis pueden ver en el “feminizar” su cuerpo una
necesidad, ya que para el sistema identidad y corporalidad (y hasta
genitalidad) van juntos. Existe una presión cultural
de hacer concordar el cuerpo y el sexo de éste con la identidad de
género de la persona. Para
muchas travestis es muy conflictiva
la relación entre identidad y genitalidad, es decir les
produce tensión el vivir
una femineidad y tener penes, y son pocas las que se han
reconciliado con sus cuerpos y erotismos. No obstante las hay y
algunas reivindican su diferencia, su trasgresión, y habitan
sus cuerpos, reafirman la validez de modificar sus cuerpos y
propugnan que el cuerpo no es prisión.
- La
conducta desviada puede producir
indignación y hostilidad,
como en otros casos lástima y simpatía. Habría que
preguntarse ¿por qué la respuesta contra las travestis es tan
hostil y tan violenta?, ¿por qué se violentan con tanto odio sus
cuerpos?, ¿por qué la lástima no vale con ellas?, ¿qué
transgreden que ofende tanto?, ¿a quiénes ofenden?, ¿qué
realidad disfuncional representan para el sistema?.
- Para
Julia Kristeva a lo abyecto se le tiene miedo porque siempre está
al acecho. La abyección tiene un nivel individual y grupal y
mantiene la identidad y suspende las amenazas. La “amenaza” de
feminización y el homoerotismo están al acecho de las
masculinidades, y se les enfrenta suspendiendo las dudas sobre uno
mismo y trasladándola a los otros (homosexuales, travestis, locas).
El
que una persona renuncie a su “valor” de hombre debe ser un
completo sinsentido para el sistema.
- Cohen
menciona que algunas
formas de desviación llevan a otras formas de desviación (como una
suerte de espiral). El ser travesti hace que una persona tenga mucho
más difícil el acceso al mercado laboral oficial, la hace más
pobre, la ponen en
condiciones de marginalidad social y económica, muchas se ven
forzadas a prostituirse, algunas de ellas roban, se vuelven adictas
al alcohol o las drogas que las hace huir del dolor que muchas
viven, además algunas son arrestadas, y la mayoría son perseguidas
por la policía municipal.
- La
pregunta ¿por qué hay travestis? es válida en tanto nos
preguntemos también ¿por qué hombres y mujeres vivimos nuestras
identidades de maneras tan rígidas?, ¿por qué
los hombres no reconocemos nuestras femineidades? .
- Las
personas tenemos una necesidad de reconocimiento (social). Este
reconocimiento es producto de la aceptación y conformidad a las
reglas. Este reconocimiento es negado a
las travestis por el sistema hegemónico. También existe un
temor al aislamiento que hace que la mayoría de personas adapte su
comportamiento al grupo, y que hace que las travestis sean
visiblemente tan pocas.
- El
sistema cumple funciones manifiestas y latentes. ¿Cuáles son las
manifiestas y cuáles las latentes de la heteronormatividad?, ¿imponer
la norma heterosexual obligatoria
es una función manifiesta o latente?. ¿Podría ser que
mantener la norma heterosexual obligatoria sea la función
manifiesta y que la latente sea mantener el patriarcado (al repartir
mujeres a los hombres) y producir discursos que legitimen su sujeción?
Posiblemente el que la heterosexualidad se imponga como norma es un
vehículo “perfecto” para legitimar la exclusión de las mujeres
de una serie de esferas, de derechos, de poder, de prestigio, sirva
además para hacer de los cuerpos de las mujeres propiedad de un
sistema.
- Para
Inglehart los países centrales ya están en una etapa posmoderna,
nosotrxs estamos en una suerte de transición (en etapas anteriores
a la de los países hegemónicos). Sería en la posmodernidad donde
la diferencia es un valor en sí misma, y la tolerancia y la
democracia consecuencias lógicas. ¿Este valor de la diferencia
incluirá el de las diversas formas de vivir el género, de cruzar,
romper, migrar, transgredir o romper la dicotomía de género también?,
¿la democracia las incluirá?, ¿sería posible hablar de ciudadanías
travestis efectivas (en tanto puedan ejercer una serie de derechos)?
- Desde
el Estructural Funcionalismo también podríamos ver a las travestis
como una subcultura. ¿En qué mundos e construyen ellas mismas?, ¿cómo
se ven ellas mismas y a la sociedad?. Es válida además aquí la
pregunta de si el sujeto subalterno es capaz de hablar.
- ¿Existen
creencias de pertenencia al mismo grupo? Es decir el hecho de pasar
por experiencias de violencia y exclusión similares llega
a formar una creencia generalizada de pertenencia al mismo grupo o
talvez no.
- Algunas
travestis aceptarás su condición de marginalidad, otras no. ¿Qué
liderazgos se consolidan?, ¿apelando a que características?. ¿Habrán
habido episodios que puedan ser llamados comportamientos colectivos?
Al no haber canales institucionalizados para que se oigan sus voces,
ni se escuchen sus demandas ¿estarán forzadas a situaciones en las
que tengan que agruparse para defenderse?, ¿qué medios pueden usar
para producir cambios sociales?, ¿tendrán que aferrarse a marcos
tradicionales de ciudadanía? o ¿desbordarán las formas
institucionalizadas de hacer política con sus cuerpos, identidades,
con el escándalo y el placer?
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