LECTURA RECOMENDADA

Tres formas de ser homosexual

El profesor y escritor  Alberto Mira presentó en Gijón el libro 'De Sodoma a Chueca'" un  estudio de 600 páginas donde este valenciano que vive a caballo entre Londres y Barcelona e imparte clases de narrativa cinematográfica en la Oxford Brookes University, donde pone de manifiesto la importante presencia de gays en los movimientos culturales del siglo XX y c lasifica los posicionamientos de los homosexuales en tres actitudes :la homófila, la maldicista y la de la pluma

"estan los homofílicos, aquellos que piensan que son como todo el mundo y tienen una visión homofílica de la vida. Los malditistas,gais orgullosos de sentirse diferentes y perversos para distanciarse de las clases burguesas y, los que prefieren el escapismo, que tiene en la pluma, el travestismo y otras actitudes un tanto grotescas su máxima manifestación y  que acabó por favorecer más a los heterosexuales que a los homosexuales y por alejar a los segundos de las instituciones legitimadoras".

¿Historia o cultura gay. ?

 Alberto Mira rompe el dilema: "Existe una cultura gay; la homosexualidad no es un grupo de personas homogéneo. No se puede hacer una historia" y explica que en los últimos 150 años al homosexual se le ha sometido a una serie de restricciones que le han ido obligando a adoptar ciertas estrategias para poder defenderse o para que esas limitaciones no le afecten. "Esa manera de enfrentarse a la homofobia da como resultado la cultura gay", matiza, distinguiendo tres actitudes culturales según la forma de encarar esa discriminación.

Así, Mira habla de que estas tres actitudes se configuran como respuesta a "cuando te dicen que eres un enfermo, antinatural, un pervertido...la cultura homófila responde que no, somos normales; la maldicista, responde "sí, lo somos y qué estupendo es serlo"reafirmando  esa marginalidad que diversos sectores siguen achacando a la homosexualidad. A esa actitud cultural pertenecen  Pasolini o Jean Genet y  también escritores españoles como Juan Goytisoloy  Federico García Lorca . Una tercera actitud cultural  enfrenta la homofobia desde la frivolidad el escapismo o la estridencia. Es la "cultura de la pluma", aquella "por la que más se nos culpa y la que más se ve", cuando "los gays, por naturaleza, no son así" explica Mira.

Mira asegura que los heterosexuales prefieren al gay con pluma, "porque es una manera de tenerlos controlados y que así nada cambie". La realidad, a su modo de ver, es bien diferente: "Lo que la mayoría de los homosexuales querrían es ser como todo el mundo. Sin plumas, sin marginación y sin nada".

Este escritor, también autor del diccionario de la cultura homosexual Para entendernos , valora los cambios vividos en España tras el reconocimiento legal de derechos hasta ahora impensables para los gays: "Han crecido las oportunidades, pero la clave ahora está en ver cómo vamos adelante y aprovechamos esas posibilidades".

Además, alerta de que quedan bastantes sectores en los que la homofobia crece a pasos agigantados. Y apunta a la Iglesia , "que ahora tiene en la homosexualidad su caballo de batalla",a demás advierte sobre los riesgos que conllevan algunos aspectos de la emigración, «sobre todo de ciudadanos que proceden de países donde la homofobia es algo normalizado». Y finalmente destaca la educación. «Es quizás el aspecto más difícil porque ¿cómo te vas a meter en un colegio a hablar de homosexualidad cuando algunos padres no sólo no quieren hablar del tema sino que ni siquiera quieren que se les hable de sexualidad?».

Mira descubre, en su último libro, una importante y destacada presencia homosexual en los movimientos culturales de la historia española. Desde la Generación del 27, en la que los autores gays vivieron un destierro que se explica en esa marginalidad padecida por el hecho de ser homosexual, hasta los directores de cine más importantes del momento y demostrando que la cultura gay ni es homogénea ni tiene color político.

El veredicto general que existe sobre la actual cultura gay, según autores como Luis Antonio de Villena, Alvaro Pombo o Eduardo Mendicutti, no es nada halagüeño: "Dicen que se ha frivolizado haciéndola basura, estereotipada, con un excesivo culto a la belleza y mucha superficialidad". La opinión de Mira va algo más allá: "Pienso que toda la cultura en general se ha frivolizado y que la homosexual es parte de ella".

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