lectura recomendada

Los mitos en torno a la sexualidad masculina

 

por Patricia Kelly
21 de octubre de 2007
eluniversal.com.mx

¡Qué difícil jugar el papel del sabelotodo en la cama! Al igual que las mujeres, los varones están mal educados en materia de sexualidad. Son víctimas de los mismos mitos, de los mismos miedos, de la misma desinformación.

Pero, claro, nos educaron las mismas instituciones. De ahí vienen conceptos que limitan la sexualidad y nos llevan a asociar el sexo con la culpa. Reflexionemos un poco acerca de las creencias más arraigadas sobre la sexualidad masculina.

Las creencias populares

• “Los hombres creen que son los encargados de enseñarles a las mujeres sobre su cuerpo”. ¡Hágame usted el favor!, si apenas conocen el suyo, la tarea de conocer el femenino resulta titánica. Los varones que buscan cambios y mejoría en su vida sexual, deben trabajar mucho para reencontrarse con su cuerpo, ése al que a veces desprecian y al que prohíben sentir.

• “El tamaño del pene determinará su capacidad de disfrute y también su calidad como amante”. Un pene no vive por sí solo, requiere de la dirección del ser humano que lo porta, de los sentimientos y las emociones que lo acompañan. No hay que limitar el goce a una sola zona del cuerpo.

• “Lo importante es ser el primero”. Muchos hombres siguen creyendo que obtienen una especie de trofeo cuando se acuestan con una mujer virgen. Es como un vulgar letrero en el que se leyera: “aquí estuvo Juan”.

• “Ser muy hombre es despreciar todo lo relacionado con las mujeres y los homosexuales”. Y aquí aparecen la ternura, las caricias, las sensaciones que nos llevan a abandonarnos en la otra persona. Con esta óptica, las mujeres son percibidas como seres inferiores y los homosexuales son igualmente despreciables. Algunos varones asocian partes de su cuerpo con “lo femenino”, con lo gay, así que se niegan a ser estimulados en esas zonas.

• “Si te violaron ya no eres hombre”. Cada vez se conocen más casos de hombres que en algún momento de su vida sufrieron de abuso sexual o una franca violación. Muchos erróneamente piensan que su valor como hombres ha desaparecido. Incluso hay un mito en torno a la homosexualidad que hace creer que una agresión sexual pudo provocar que “hayan dejado de ser varones”. La violencia sexual somete, humilla, duele, pero no tiene que ver con la hombría. La desinformación, las falsas creencias, hacen que se calle esta dolorosa experiencia y que se viva como una doble vergüenza.

• “Siempre tengo que estar caliente y dispuesto”. Hay ocasiones en que los hombres por cansancio, estrés, fatiga, depresión y otras razones, no están en condiciones de ejercer su sexualidad. El problema es que algunos se sienten vulnerables si no ‘responden’. Tienen derecho a decir NO.

• “El verdadero placer femenino esta en la penetración”. Las mujeres pueden tener un orgasmo con o sin penetración. La vagina es tan sólo una parte de la sexualidad y el placer femeninos, no hay que menospreciar al clítoris, cuya función única es la de brindar placer.

• “Ella no puede saber más que tú en la cama”. Hay hombres en extremo inseguros y posesivos que no admiten la historia de mujeres que han tenido, al igual que ellos, relaciones múltiples. Siguen en la vieja idea de que “si saben más que tú, de seguro son p***s”. ¿Se habrán dado cuenta de la gran inseguridad y baja autoestima que respalda estas ideas?

• “Me vengo rápido porque me gustas mucho”. Se cuentan por miles los hombres que se niegan a reconocer sus disfunciones sexuales. Éstas pueden ser consecuencia de su deficiente aprendizaje, como ejemplo está la eyaculación precoz. Esta es quizá la disfunción más padecida por los mexicanos y, como consecuencia, por sus esposas. Los pretextos son múltiples: que si me gustas mucho, que si eres muy lenta, que si eres frígida, ¡que no te muevas tanto! El caso es que las prisas, la culpa y la inexperiencia llevan a estos caballeros a no poder controlar su eyaculación. Una vez identificado el problema, todavía son menos los que acuden a la ayuda profesional. ¿Y sus mujeres?... bien, gracias.

Tener una buena calidad de vida erótica es un derecho de hombres y mujeres. No intento que los caballeros se sientan mal, deseo que se atrevan a reflexionar y analizar cómo ha sido su vida sexual y por lo tanto, la de sus compañeras. En ocasiones, por la misma mala educación, ellas viven en el silencio una gran insatisfacción.

Todas las disfunciones tienen alternativas de solución; para casi todos los problemas de pareja pueden encontrarse salidas creativas. Es importante saber que tenemos derecho a tener una sexualidad placentera y efectiva.

 
 

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