¿Porqué será que la mayoría de los homosexuales tienen una serie de microchips ya programados y metidos en la cabeza que determinan y rigen todo en sus vidas?.
Nuestro cerebro, funciona como una computadora, y es igual programable. Por alguna razón, muchos gays se han programado para el fracaso y la infelicidad, pero estos microchips son moldeables y se pueden reprogramar, cambiémosle la información y seamos mejores personas cada día.
Para mencionar sólo algunos, muchos gays tienen hasta microchips que determinan con qué tipo de gay pueden hacer amistad y con quienes no, como en la escuela superior, este chip determina quién es suficientemente “cool” para hablar o estar con nosotros.
Otros microchips determinan si están lo suficientemente buenos, fuertes o guapos como para regalarles una sonrisa o si hay que virarles la cara como si no existieran. Así hay miles de microchips, que tal parece arrastramos desde la escuela superior cuando tal vez por ser gays algunos fueron marginados y ahora que son mayores ha llegado la hora de desquitarse, de ser fuerte, de ser cool. El problema es que lo hacemos con nosotros mismos y nuestra comunidad gay.
Hay muchos de estos microchips que son absolutamente dañinos, como el que está programado para decirte, “Eres cool, así que tienes que ser arrogante para seguirlo siendo”, o el que te dice “Como eres lindo, no te le puedes acercar a la gente gay fea, eso te baja de categoría”, o cuando piensas “Para estar al nivel del mundo gay actual lo cool salir bailar metiéndonos drogas y teniendo sexo con todos los chicos más lindos.”
Inclusive muchos de estos microchips llegan determinar cuanto tiempo debe durar tu relación amorosa, o si te piensas muy sexy o lindo, si en realidad debes tener una relación. O por el contrario, microchips que te dicen que “Para ser feliz hay que tener una relación”, o el que te dice “Las relaciones gay no duran”, o el que dice “Las relaciones gay no pueden ser monógamas” o si tienes una relación estable está ese chip que te dice “Esta relación durará como 4 años a lo sumo” y lo gracioso, o triste mejor dicho, es que ya a los 4 años inconcientemente tu mente comienza a buscarle faltas a la relación para terminarla.
¡Señores! Hemos sido estereotipados toda la vida por ser gay, y qué hacemos nosotros, probándole al resto de la gente en el mundo que tienen razón. ¿No creen que es hora de quitarnos de la cabeza tantas pendejadas, tanto tratar de complacer al mundo, a los parámetros de belleza gay y de ser cool y de querer pertenecer a un estatus ya sea social o económico o de querer ser los lindos o los sexies del grupo en vez de ser quienes somos?
Cada cuál debe tener sus propias metas, el amor o el sexo como le de la gana, no podemos vivir como en la escuela superior, tenemos que madurar como comunidad gay. No por que la gente gay cool hace drogas hay que hacerlas, no por que algunas parejas tienen relaciones abiertas la nuestra tiene que serlo, no por que muchas parejas no duran la nuestra está programada al fracaso. No por que seamos lindos hay que ser groseros o arrogantes.
Hay que madurar como comunidad gay señores, no somos ni seremos niños toda la vida, por eso mucha gente no respeta nuestra comunidad. Nada dura en nuestras relaciones ya sean de amistad o de pareja, todo es fiesta, no le metemos ganas a las relaciones, convertimos a la gente en artículos desechables, no somos responsables ni con nosotros mismos. Como dice el refrán en Inglés “El césped siempre se ve más verde al otro lado de la verja”…trabajemos lo que tenemos, los amigos, las parejas, nuestros cuerpos, nuestras vidas y nuestra comunidad, trabajemos juntos y disfrutemos el presente en vez de estar siempre soñando que más adelante habrá algo mejor. Quitemos de nuestras mentes tantos microchips estereotipados y hagamos de nuestras vidas y nuestro mundo gay uno mucho mejor, no sólo para nosotros, sino para los jóvenes que vendrán a tomar nuestros puestos en esta comunidad gay.
Tomado de : http://www.terra.com/vidablue/articulo/html/vid967.htm

