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| Homofobia
en la Academia:
¿Hasta donde puede llegar lo gay en los Oscar? Algunos dudan de que la Academia se atreva finalmente a elevar al olimpo del Oscar con "Brokeback Mountain" al primer romance gay. Muchos conocedores de Hollywood piensan que la consagración de "Crash", un drama sin complicaciones sexuales, podría ser una salida al dilema. |
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Rumores que circulan insistentemente en Los Angeles, a pocos días de la
premiación más importante de la cinematografía mundial afirman
que algunos miembros de la Academia de Artes Cinematográficas se habrían
negado a ver la película favorita de la crítica, "Brokeback
Mountain", por sentir rechazo por la historia del trágico amor
entre dos hombres. Y esto a pesar de que el film no contiene escenas de
sexo e incluso ha sido juzgado por algunos como "demasiado
cauto".
Justamente en este año que han sido nominadas muchas películas con temáticas homo- o transexuales, al parecer, la en apariencia tan liberal industria del cine no ha logrado desprenderse de su homofobia. "Brokeback Mountain", la película de Ang Lee que acumula ocho nominaciones a los Oscar, narra usando el estilo del western la historia de dos hombres que se aman, pero que sólo pueden encontrarse esporádicamente en la soledad de una montaña. Una trama cargada de duelo por una felicidad no vivida. Pero, además, el escritor Truman Capote aparece caracterizado como abiertamente homosexual ( es decir como era en realidad) en el drama "Capote" (5 nominaciones). Y en la road-movie "Transamerica" el protagonista desea más que nada poder convertirse finalmente en la muje que siempre sintió ser. Heath Ledger y Jake Gyllenhall ("Brokeback Mountain"), Philip Seymour Hoffmann ("Capote") y Felicity Huffman ("Transamerica") suman cuatro nominaciones al Oscar para actores que interpretan papeles de homosexuales o transexuales. Las asociaciones estadounidenses de homosexuales saludaron las nominaciones como un "hito" y esperan que deriven en una mayor aceptación de la diversidad sexual por parte de la población. Estas películas dan "a millones de estadounidenstes una gran comprensión sobre quiénes somos", afirma una declaración pública. Pero también hubo voces críticas que se hicieron oír rápidamente: "¿Es la homosexualidad la nueva enfermedad de la semana?", preguntó la columnista Stacy Jenel Smith, quien equiparó la labor de las estrellas de cine que interpretan personajes homosexuales con la de los actores que personifican a autistas, lisiados o simplemente figuras horribles. El valor de atreverse a la fealdad, el sobrepeso, la desviación de la imagen es muchas veces premiado, pero sólo cuando se aleja de la realidad. Pero de normalidad sólo se podría hablar si tanto la orientación sexual de un personaje cinematográfico como la de su intérprete carecen de significación, argumenta Smith. Los medios de prensa estadounidenses han manejado el tema de la homosexualidad de uan manera que dista de ser tranquila. Cada vez que Ledger y Gyllenhall,los "cowboys que se besan", aparecen ante la prensa, les preguntan cómo fue la experiencia de hacerlo ante las cámaras. Ledger, cansado de lo reiterativo de la inquisitoria, dijo en una entrevista: "Usamos una barrera de latex". A fin de evitar la fuga de admiradoras juveniles, tanto él, a quien se puede ver actualmente también en el papel opuesto protagonizando "Casanova", como Gyllenhall, subrayan sin pausa su orientación heterosexual, evidenciada por otra parte por estar cada uno de ellos ligado en pareja a una célebre colega. En vistas de este debate algunos dudan de que la Academia se atreva finalmente a elevar al olimpo del Oscar con "Brokeback Mountain" al primer romance gay. Muchos conocedores de Hollywood piensan que la consagración de "Crash", un drama sin complicaciones sexuales, podría ser una salida al dilema. El periódico "LA Weekly" ya agregó a las categorías de nominados la de "mejor montón de hipócritas". Y en la televisión abundan las sátiras: David Letterman puso a su público en clima de Oscar presentándole la parodia de musical "Oklahomo". | |