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Por:
Luis Gonzalo Puente
(Ritmosón
Latino)
La cultura gay históricamente ha
representado un tabú para todas las culturas. Con el
paso del tiempo la apertura ha aparecido, sin embargo
los pasos que ha dado la comunidad homosexual en los
diferentes espacios de expresión no ha sido tan masiva
como ha ocurrido en otros casos.
En
ocasiones ha sido difícil, sin embargo un logro por
pequeño que sea puede ser de vital importancia para sus
integrantes. La música ha sido un reflejo de esta
situación, y los latinos no nos hemos quedado fuera de
estos movimientos, a pesar del machismo propio de
nuestra cultura.
Aunque
en varios países se organizan desde hace varias décadas
expresiones de diversidad sexual, en Latinoamérica a
pesar de existir, su presencia en los medios de
comunicación masiva no han sido los mismos que en otros
territorios. Tal vez por su ubicación geográfica España
ha sido uno de los países con más representación musical
de este tipo.
Aunque
nació en México, todo el mundo conoció a Alaska como
española, pues la artista ha vivido prácticamente toda
su vida en el país ibérico. En plena década de los
ochenta, la estrafalaria cantante apareció en una oleada
de grupos de rock que interpretaban en castellano
diferentes propuestas musicales.
Su
llegada con canciones como
A quién le importa y Ni tú ni nadie
fue un éxito real. A pesar que sus temas se convirtieron
en sucesos radiales que a la fecha permanecen, la letra
de sus principales melodías se volvieron verdaderos
himnos para la comunidad gay.
“A quién
le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo
diga, yo soy así y así seguiré, nunca cambiaré” decía la
cantante también conocida como 'Olvido' en la canción
lanzada hace ya treinta años, que se volvió estandarte
de un grupo de personas que siempre eran señaladas como
raras y diferentes. Esto aunado a la imagen desenfadada
y llena de color de la intérprete, hicieron que Alaska,
ahora al lado del concepto Fangoria, se convirtiera en
una especie de ícono para el público del colectivo LGTB
(Lésbico, gay, transgenero, bisexual), que en la
actualidad sigue siendo admirada y respetada.
Ahora,
gracias a esta apertura, varios artistas han
aprovechado, ya sea por mercadotecnia o por interés real
de apoyo para la diversidad sexual, y en la mayoría de
los casos han triunfado con sus creaciones, pues como se
comentaba anteriormente, un grupo tan marginado y
señalado agradece fielmente cualquier señal de apoyo
hacia ellos.
Artistas
como Paulina Rubio, Thalía, Alejandra Guzmán y Jennifer
López son admiradas por la comunidad gay. Ellas cumplen
con las características de ser mujeres que demuestran
fuerza, seguridad, entereza y que no se dejan rendir
ante la adversidad. Esto aunado con la imagen glamorosa
que las envuelve se convierte en un gran atractivo para
los homosexuales, que pueden otorgar el término “diva” a
estar personas, motivo de adoración e incluso imitación.
Caso
contrario ocurre con los hombres, pues a pesar que
varios artistas son admirados por el colectivo LGTB, la
relación con ellos es distinta. Aunado con rumores sobre
posibles preferencias sexuales de algunos grandes,
pareciera ser que en ocasiones, los homosexuales
preferirían dotar de cierta imagen ambigua a los
artistas con quienes incluso pudieran tener alguna
atracción física, como suele ocurrir con los
heterosexuales.
Además,
si tomamos en cuenta la ambigüedad de declaraciones,
letras y hasta cierto momento actitudes, este deseo por
catalogar a un artista con alguna preferencia sexual
determinada, hace que los cantantes también generen
cierto culto al respecto en su imagen y vida privada,
tal es el caso de personajes como Ricky Martin,
Alejandro Sanz, Miguel Bosé o incluso Juanes, que se han
convertido en intérpretes muy admirados por la comunidad
gay.
Mención
aparte merece Gloria Trevi, controvertida cantante que
desde su aparición a fines de los ochenta también se
alejó de esa imagen pulcra y refinada que podían tener
otras “divas” de la música, y sin embargo se colocó como
alguien admirado por esa forma de ser completamente
desenfadada y llena de energía.
Después
de los problemas legales y personales en las que se vio
envuelta en los noventa, la Trevi no ha vuelto a
alcanzar los niveles que tuvo hace más de una década, y
sin embargo, su presencia ha sido aplaudida por el grupo
a quien ella ha sabido llegar directo al corazón.
Con el
lanzamiento de su tema
Todos me miran en el 2005, Gloria Trevi
creó otra de las canciones indispensables para la
comunidad homosexual latina. Con una letra donde manda a
volar a los malos comentarios, música para bailar, una
actitud desafiante, y un video donde incluso muestra la
historia de un travesti, la cantante ha consolidado su
presencia como una de los íconos de la cultura gay en
América Latina, pues su importancia para este grupo ha
alcanzado otros territorios fuera del país natal de la
intérprete.
No
obstante, a pesar de esta apertura, apoyo, buenas
intenciones y trabajo constante por defender y apoyar a
cualquier expresión de diversidad sexual, este
movimiento todavía no alcanza la masificación de otras
tendencias, al menos en la música latina, pues el tabú,
aunque se ha modificado, todavía es muy pesado para las
personas que forman parte de este grupo.
Esto
puede observarse al pensar en los artistas latinos, ya
sean hombres o mujeres que abiertamente se hayan
declarado homosexuales. Efectivamente, rumores existen
en gran cantidad, y las
especulaciones aparecen a cada momento. Sin embargo al
pensar fríamente en un artista importante, de verdadera
proyección internacional y que actualmente esté en uno
de sus mejores momentos las opciones se ven reducidas a
prácticamente una persona.
En los
primeros meses del 2007,
Christian Chávez, integrante de RBD anunció
abiertamente, y de una manera realmente inesperada que
es homosexual. Fue inesperado pues a pesar que los
comentarios sobre las preferencias del artista existían,
no se podía pensar que esta declaración tan personal
fuera a ocurrir. Tal vez forzado por la situación, el
joven no tuvo otra opción más que hacer pública su
homosexualidad, sin embargo esta situación se convirtió
en causa de admiración hacia su persona.
Más allá
de si hizo bien o no en la declaración, la imagen de
Chávez como representante de la juventud, y en especial
de los latinos homosexuales, creció de una forma
inusitada. Sin hacer juicios a favor o en contra de las
preferencias del cantante, el que lo haya hecho en un
momento cuando el grupo del que forma parte se encuentra
colocado como uno de los favoritos y más vendedores
otorga una visión especial al caso.
Sin
embargo, como se mencionaba anteriormente, a casi un año
de este suceso, no ha habido alguien más que de la misma
forma natural y valiente haya realizado una declaración
similar. Posiblemente eso venga más adelante, ya el
tiempo lo dirá.
Mientras
tanto, todos estos personajes que directa o
indirectamente se han vuelto en imágenes fuertes para la
comunidad gay seguirán presentes, haciendo bailar,
cantar, e incluso imitar a quienes se han vuelto
personalidades de culto, ya sea por sus declaraciones,
su música o sus letras.
El
movimiento seguirá, y todos aquellos que se sientan
señalados, criticados o rechazados tendrán por siempre
alguna melodía que puedan cantar y sentir para defender
sus sentimientos y preferencias, como siempre,
agradeciendo el apoyo que sólo la música, y en especial
en su idioma, les pueda dar.
Tomado de:
http://www.esmas.com/ritmosonlatino/fama_ultima/700546.html
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