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BISEXUALIDAD: territorio desconocido
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Y sin embargo allí está , haciéndose presente en los hechos, sin que le hagan faltas los rollos teóricos sobre identidad y orientación sexual : en las parejas que practican tríos o sexo grupal, en los hombres casados que recogen travestis o fletes en alguna esquina, en los chicos que se acuestan con el maricón del barrio a cambio de algunas cervezas… |
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Bisexualidad y Salud
La practica de la bisexualidad esta muy extendida en nuestro país , aunque se trata de un secreto a voces, algo que se hace pero de lo que nos e habla. Sin embargo, esta sexualidad negada implica riesgos pues hace a quienes la ejercen más propensos a practicas de riesgo (como el sexo penetrativo sin condón) y por tanto más vulnerables al contagio de ciertas enfermedades . Además los convierte en el "puente" que ,por ejemplo, ha elevado el contagio de VIH en mujeres. Por esta razón, la Universidad Peruana Cayetano Heredia ha iniciado un proyecto destinado a conocer mejor a los hombres que tienen sexo tanto con mujeres como con otros hombres para buscar la manera de hacerles llegar la información necesaria para el cuidado de su salud.
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En nuestros días, la mayoría de
sexólogos aceptan la bisexualidad como una orientación sexual tan
igual como la heterosexualidad y la homosexualidad, a pesar de la
existencia de varias investigaciones que parecerían demostrar que
la bisexualidad es sólo una práctica. El
Dr. Fred Klein, en su libro "La opción bisexual" clasifica la
bisexualidad en tres categorías: transitoria, histórica y secuencial. La
idea principal es que la persona con una orientación bisexual no encaja
en un molde simple. Hay grados y matices de comportamiento y actitud,
todos los cuales hay que considerar y resultan de una complejidad que
todavía no se acaba de entender sobre porque durante siglos, los
posturas sexuales que no se ajustan al modelo heterosexual han sido
consideradas patológicas y desviadas. Sin embargo, la homosexualidad y
la bisexualidad dejaron oficialmente de considerarse
"enfermedades" hace ya varias décadas. La falta de
conocimiento y comprensión sobre las personas que las practican ha
ocasionado no sólo su discriminación, sino muchas veces su persecución
y violencia. El
modelo heterosexual, considerado "normal" (por ser mayoritarío),
fija su objeto sexual -y de afecto- en el género opuesto. Sin embargo,
las personas que se sienten atraídas física y espiritualmente por
otras del mismo sexo, o de ambos, no son un porcentaje tan bajo de la
población como para ser considerados, ni siquiera estadísticamente,
"anormales". El
rechazo que muchos sienten por las personas homo y bisexuales se basa
quizá en que desafían un modelo sexual que encuentra su fin último y
valedero en la procreación. Pero al hacerlo, no toman en cuenta que,
incluso las personas heterosexuales la mayor parte del tiempo ejercen su
sexualidad sin el objeto de engendrar hijos. En ese sentido, tener sexo
usando preservativo o métodos anticonceptivos sería tan
“anormal” como tener sexo homosexual. A nadie se le ocurriría
pensar que la sexualidad de los individuos que están afectados por la
esterilidad, o de las mujeres que llegaron a la menopausia pueda ser
patológica o anormal. Las
personas homo o bisexuales no eligen libremente el objeto de su afecto.
Tal y como les sucede a los heterosexuales, se sienten atraídos por uno
u otro género sin poder proponérselo o modificarlo. Aquello
que sí puede elegir un individuo es actuar o no de acuerdo a sus
sentimientos. En el caso de la sexualidad, tratar de actuar de manera
contraria a los deseos y sentimientos un puede causar una gran
infelicidad. El
desarrollo libre y honesto de la sexualidad es imprescindible para la
salud plena de cualquier ser humano.
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