De Farinelli a Jaroussky y
del barroco al pop de Vitas
CONTRATENORES: ÁNGELES Y
MONSTRUOS MUSICALES
Voces que
asombran y conmueven, personajes de ambigua
fascinación que seducen en los escenarios. Herederos de
la magia de los castrati barrocos exploran las
posibilidades de la voz humana como el más sublime
instrumento.
En estos
momentos, el contratenor francés Phillipe Jaroussky
colma con vitalidad expresiva a la música barroca.
Y el ruso Vitas ha combinado técnicas de opera y música
pop para realizar sobre el escenario actuaciones que han
llevado a que ya se le proclame como el cantante que
todos esperábamos.
Conozcamos una historia que se remonta a una practica
iniciada miles de años atrás en Babilonia y que hoy se
actualiza con la tecnología de la Internet y nos da la
posibilidad de oír ( y ver) cantar a los ángeles
desde Paris o Moscú via YouTube.
por
Jorge Alberto Chávez Reyes
Los eunucos: de guardianes a
cantantes
Los ángeles son personajes ambiguos
que combinan en su apariencia rasgos masculinos y femeninos. Si
bien pueden ser temibles guerreros que blanden flamígeras
espadas (como el arcángel San Miguel) es consenso que sus voces
son de un tono tan agudo, cristalino y puro como el de la mejor
de las sopranos.
Durante el imperio bizantino,
epígono de Roma asentado sobre Grecia y Asia Menor, se
pretendió que la corte de Constantinopla fuera reflejo fiel de
la divina corte celestial. El Emperador, entre cuyos títulos
figuraba el de Isoapostol (par de los apóstoles) ocupaba
el lugar central, rodeado por cortesanos entre los cuales no
podían faltar los equivalentes de los ángeles: los eunucos.
Estos personajes eran hombres a
quienes se había sometido a la privación de los genitales
externos masculinos (pene y testículos) de manera parcial o
total ya sea mediante la castración propiamente dicha
(extirpación por corte o inutilización por golpes de los
testículos) o mediante la extirpación por corte del pene. La
manera total era cuando se mutilaba radicalmente, cortando pene
y testículos.
No se crea que fueron los bizantinos
los primeros en usar la castración como forma de crear una
“especie social” particular. La costumbre se remonta al parecer
a Babilonia y Persia. Y, hacia oriente, los eunucos alcanzaron
una importancia y estatus muy elevado en la corte imperial
china.
La
emperatriz Teodora acompañada por un eunuco (mosaico
bizantino de la iglesia de San Vital en Ravena)
En Bizancio, el emperador y los
aristócratas, encomendaban a los eunucos el cuidado de las
mujeres de sus familias y los consideraban sus más fieles
servidores. Algunos eunucos llegaron a ser importantes
funcionarios y alcanzar una considerable influencia política,
los más hábiles incluso se las ingeniaban para decidir
políticas de Estado. Narsés, un famoso eunuco bizantino, fue
general del victorioso ejército de Justiniano.
La tradición bizantina (y persa)
influenció a los árabes, quienes encargaron a los eunucos la
custodia de las numerosas esposas de los príncipes. Y, a
través del Califato de Al Andalus, los eunucos se convirtieron
también en parte de la tradición española y europea.
Se dice que, ya desde tiempos de la
corte de Bizancio, además de servir como guardianes, algunos
eunucos (aquellos que habían sido castrados antes de la
pubertad) eran apreciados por sus voces, cuyo tono
misteriosamente agudo superaba al de la mejor soprano y podía
emular las voces –jamás oídas- de los ángeles.
Papa Paulo IV (1555/1559 )
Cuando, durante el papado de Paulo
IV (1555-1559) se expidió una bula que prohibió a las mujeres
cantar en los templos católicos, surgió la necesidad de tener
coros estrictamente varoniles. Entonces, se recurrió a los
eunucos y niños para reemplazar a las mujeres en las
interpretaciones que requerían voz de soprano. A partir de allí
fue que nació el fenómeno musical de los castrati que
alcanzó su apogeo en Europa durante los siglos XVII y XVIII.
La particularidad sonora de los castrati fue el
hecho de que sus laringes no sufrieron el descenso natural que
se produce en la pubertad de los varones por el hecho de haber
interrumpido la segregación de testosterona de los testículos,
con lo cual sus cuerdas vocales estaban mucho más cerca de los
resonadores de la cara, confiriendo un brillo a sus voces que
superaba con mucho el del resto de los cantantes, especialmente
el de las mujeres, con quienes compartían tesitura. A ello hay
que añadir un desarrollo mayor de sus cuerpos, producto de la
operación, especialmente de la caja torácica que tendía a
redondearse, ampliando así su capacidad respiratoria.
En el siglo del esplendor del barroco, los
castrati ganaron los más altos honorarios de su época, se
convirtieron en los intérpretes favoritos de los compositores
que estrenaban sus óperas sólo si accedían cantarlas y no sólo
eso, sino que además, según las crónicas, poseían una técnica
que les permitía emocionar al oyente en los pasajes más diversos
y sobresalir de la sonoridad orquestal aun en voz baja con
trinos y adornos, todo con una misma respiración o fiato.
Durante la época barroca, en la
Iglesia occidental y, por extensión, en la música del occidente
europeo, se introdujo en las composiciones piezas concebidas
especialmente para las voces de los castrati, elogiadas
como únicas a lo largo de la historia de la música.
Los castrati más famosos del siglo
XVIII fueron Farinelli y Caffarelli, este último mencionado como
Caffariello en El barbero de Sevilla, de Rossini. El
verdadero nombre de Caffarelli era Gaetano Majorano, pero adoptó
su seudónimo artístico en homenaje a su primer instructor vocal,
el maestro Caffaro, aunque fue Porpora quien completó con
posterioridad su formación.
Farinelli (1705-1782)
Formado también
por el notable maestro Porpora, Farinelli logró una celebridad
tan extraordinaria por su asombroso talento, que fue
literalmente idolatrado por cuantos le escucharon. Gracias a su
cultura, simpatía y distinción, tuvo la amistad y protección de
reyes, emperadores y hasta del Papa. Llamado a la corte de
Felipe V de España, permaneció en ella durante más de veinte
años como cantante personal del monarca, logrando tal amistad e
influencia sobre éste, que, según se cuenta, contribuyó en
varias ocasiones a decidir cuestiones de Estado. A Farinelli se
le debe también el rescate de gran parte de las sonatas que
creara Domenico Scarlatti para la corte española.
El último
castrato y el único de cuyo registro vocal queda prueba, fue
Alesadro Moreschi quien grabó el “Ave María” de Gunot para
la Gramophone & Typewriter Company en 1904 (oir).
Si bien oír a Moreschi puede darnos una idea de la voz de los
castrati hay que reconocer que no se trataba más que de un
cantante mediocre y ya de avanzada edad al realizar la
grabación.
Sustitutos de los ángeles: los
contratenores
Tras la prohibición de la práctica
de la castración a mediados del siglo XIX,resurgió una categoría vocal que se erigió
en su sustituta. Se trata del “contratenor”, cantante cuya
tesitura se ubica en el rango del alto, aunque muchos logran
adoptar el registro de soprano… Y sin necesidad de castración,
sino a partir de ejercitación y perfeccionamiento de sus
cualidades naturales.
La voz del contratenor es una voz más del
espectro de las voces humanas, que está ubicada en la misma
categoría, atendiendo a parámetros físicos, que las del alto
femenino. Si clasificamos la voz humana de agudo a grave,
podemos distinguir soprano como la voz más aguda de todas,
seguida de mezzosoprano, a la cual sigue el alto femenino (lo
que habitualmente denominamos contralto) y masculino (el
contratenor). Tras ellas va el tenor, seguido de barítono y
bajo. La voz femenina también se ha usado como sustituto para
ese tipo de papeles por su potencia, brillo y cualidad, pero
dista con mucho de lo que debió de ser la voz de los castrati.
¿Tenor y Contratenor?
Puedes escuchar como suena la voz de un tenor
aquí.
Aunque el contratenor también dista mucho de la
calidad de voz de aquellos genios vocales, confiere a esos
papeles la magia de volver a ver a hombres interpretando papeles
masculinos con voz femenina.
Renace el
barroco y se transforma en pop
El resurgimiento del interés por el
barroco y la fascinación que producen ese tipo de voces, ha
llevado a que se realicen composiciones de ópera para la voz de
contratenor a partir de la segunda mitad del siglo XX y al
surgimiento de cantantes que van alcanzando el estatus de
estrellas.
Phillipe Jaroussky, joven
contratenor francés, ha grabado arias antiguas, canciones de
Vivaldi y lanzó hace poco tiempo un álbum recopilando las
composiciones hechas para Carestini, famoso castrato del siglo
XVIII. Dueño de un especial carisma y
fuerza interpretativa, sus actuaciones fascinan al público y
seducen a la crítica.
Pero la fama no llega sin
controversia se dice que Jaroussky ha recurrido al uso de
hormonas femeninas para lograr el timbre de su voz.
Phillipe
Jaroussky, nacido en 1978, comenzó estudiando
violín (obtuvo el Primer Premio del Conservatorio de
Versalles) y luego pasó al piano. A los 18 años, sin
embargo, descubrió el gran registro que su voz tenía
como contratenor.
Así, empezó sus estudios con Nicole Fallien y, en
1997, entró en el Departamento de Música Antigua del
Conservatorio Nacional de París. Dos años después de
estar allí se estrena como solista en un oratorio de
Scarlatti, en los festivales de Royaumont y Ambronay.
Con apenas ocho años de carrera se ha convertido en
el contratenor estrella que hace sombra a los más
famosos, Andreas Scholl y David Daniels.
Philippe Jaroussky:
Sperai vicino il lido (Gluck)
Otro cantante, también de repertorio
clásico, que ha llamado la atención del público y la
crítica es el moldavo Radu Marian, un castrado natural, que a los siete años
ya cantaba la Reina de la Noche de La Flauta
Mágicade Mozart.
La voz de Marian, por cuestiones
genéticas, nunca cambió por influencia de las hormonas
masculinas y, por esta razón, se acerca bastante al que debió
ser el sonido de un castrato de la época barroca.
Radu Marian
nació en el seno de una familia de artistas en
la antigua República Soviética de Moldavia en el año
1977.
Su excepcional talento musical comenzó a la temprana
edad de siete años cantando en francés la Reina de
la Noche de la Flauta Mágica de Mozart. Esta dotado
de una voz de soprano puro en el rango de C4 a C6,
considerado por ello, de gran capacitación para la
Músuica Barroca. Radu Marian completó sus estudios
en Moscú y en Bucarest, obteniendo el título de
Concert Master.
Una beca del gobierno moldavo le permitió,
posteriormente, recibir clases del renombrado
director Flavio Colusso en Italia. Radu Marian está
considerado como un raro caso de castrato
endocrinológico o castrato natural. Su repertorio
incluye cantatas para soprano de compositores como
Handel, Bononcini y Frescobaldi así como el
repertorio de antigüo castrati. Su Maestro, Flavio
Colusso, ha dicho que la voz de Radu Marian posee
unas cualidades que le diferencian de otros
contratenores o sopranistas del mundo de la Música
Barroca, su voz no suena como la del falseto, sino
como la de un auténtico soprano.
Radu Marian:
Lamento del Castrato
Y, desde Rusia ha empezado a darse a conocer un cantante con una voz asombrosa y dominio de escena
excepcional llamado Vitas. Dueño de un amplísimo registro
vocal y de un personalidad teatral y carismática, desde hace 8 años ha conquistado
al público de los países que antes formaron la URSS y la China
y acaba de lanzar un álbum recopilatorio en los Estados Unidos.
Se dijo que su voz era efecto
de arreglos hechos en estudio y también se dijo que (señalando
su rostro terso sin asomo de barba) que se trata de un eunuco.
Para desmentir lo primero en sus actuaciones en vivo suele
alejar y acercar el micrófono de modo que sea claro que no se
trata de que esté cantando con pista y lo segundo parece no
preocuparle menos aún cuando tiene a miles de mujeres suspirando
por el.
Vitas ( Витас)
nació en la antigua república soviética de Latvia
(Letonia) el 19 de febrero de 1981 . Además de
cantante es compositor, actor y diseñador de modas.
En su música combina el pop, el tecno y la opera.
Debe mucho de su
fama a la televisión que ha transmitido sus
conciertos desde el Kremlim y muchas ciudades de
Rusia , China, Corea y Japón por las que ha
realizado giras triunfales. En 2005, su video "Opera
Nº2·" se difundió a través de la Internet y empezó a
darle reconocimiento mundial.
Vitas : Ave Maria
Puedes ver y
escuchar a Vitas interpretar el aria de la Diva Plavalaguna en la Película "El Quinto Elemento" ("Il dolce suono"
de la opera Lucia de Lemermour) y también su éxito internacional
"Opera Nº2" aquí.
Información tomada de:
*
Mito y realidad de los castrati y
contratenorespor Jesús Vega (La Voz Católica, Miami).
* Los
Contratenores por Luís Calero para
weblaopera.com