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METAFÍSICA por FER |
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EL VIRUS DE LA ENVIDIA
Vivimos en un mundo competitivo, plagado de gente ambiciosa, y en el que es fácil desear ser lo que otro es, o tener lo que otro tiene. Esta realidad estimula y abre las puertas de la envidia, un sentimiento peligroso que puede ser altamente destructivo. ¿Qué es la envidia y cómo podemos evitarla? Uno de los comportamientos considerados más nocivos en las relaciones personales, es sin duda alguna, la envidia; pues nada grato es, el pensar que alguien experimente malestar por el hecho de que logremos tener salud, dinero, prosperidad o amor. Comencemos por decir que la envidia es un estado interno limitador, generador de frustración y sufrimiento, que experimentan algunas personas ante el éxito o el bienestar de otros. La base de la envidia, de acuerdo con FRANCESCO ALBERONI, estudioso del tema, se basa en la existencia de dos variables : EL DESEO Y LA COMPARACIÓN. “ Si deseo algo que no poseo y me comparo con otro que sí lo posee ”, el resultado es un proceso de incomodad que puede llegar a ser insoportable para quien la padece. El alcance de la envidia es infinita, pues todo puede ser envidiado. De otros, podemos desear su belleza, su salud, su pareja, su nivel económico, su prestigio social, sus posesiones materiales o incluso su grado de felicidad. La causa de la envidia reside en la baja autoestima : en un escaso amor propio; en una falta de valoración y aprecio de la maravilla que somos en potencia, los seres humanos. El envidioso revela un franco desconocimiento de sus recursos; de sus dones, de sus habilidades y talentos. Puede decirse que es más sana, la envidia infantil, pues los niños carecen de los recursos para obtener lo que desean y dependen de sus padres o tutores. Los adultos, en cambio, como seres dotados de incontables posibilidades para satisfacer sus expectativas, no pueden justificar el estancamiento emocional de la envidia, el cual es, por cierto, repudiado socialmente; pues la sociedad, tiende a valorar a sus héroes y líderes, a aquellos que se han esforzado para sobresalir, ganar y triunfar. La envidia puede traer consigo efectos devastadores: Nos produce sufrimiento, y en muchos casos nos lleva a actuar de manera hipócrita, desleal y destructiva. Quien ha sido contaminado por el virus de la envidia, sólo ve defectos en el otro, se torna hipercrítico o actúa de manera indiferente con quienes son objeto de su inaceptación.
-Cambios en su
forma de tratarnos en la medida en que nuestro éxito es mayor. ¿Qué hacer cuando el envidioso soy yo?
-Céntrate en tu propia vida, acepta y agradece lo que eres y lo que
tienes. OLVIDEMOS LA ENVIDIA Y EL RESENTIMIENTO, SOLO EL AMOR NOS DARÁ LA AUTENTICA FELICIDAD. SEAMOS UN SOLO ESPÍRITU, EN ESTAS FIESTAS
FORMULA PARA IR AL CIELO.-
En cierta ocasión le preguntaron a Ramesh uno de los grandes sabios de la India, lo siguiente: "¿ Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otro sufren por problemas muy pequeños y se ahogan en un vaso de agua? ". El simplemente sonrió y contó una historia . . .
Cuando Ramesh terminó de contar esta historia dijo:
Del R.P. |
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