El capellán de la
Bolsa de Londres, el reverendo Mullen,
quien considera que
la homosexualidad es "claramente antinatural"
propuso la idea de
tatuar a los presos homosexuales para diferenciarlos.
Mullen
considera que, al igual que los paquetes de cigarrillos, los
presos homosexuales deben llevar la advertencia "la sodomía
puede dañar seriamente su salud"
.
El sacerdote afirmó
en su blog, que la homosexualidad es "claramente antinatural,
una perversión y la corrupción de los instintos naturales y los
afectos", además de "causa de enfermedades fatales".
Es por eso que propone que se debería advertir sobre el peligro
de los gays, así como figura en los paquetes de cigarrillos de
ese país, según publicó el portal 20minutos.es
Este polémico cura propone que sea "obligatorio que los presos
homosexuales llevaran tatuada en su espalda la siguiente
advertencia: la sodomía puede dañar seriamente su salud", o "la
felación mata".