La
búsqueda de una vacuna preventiva que actúe como un
escudo frente al virus del sida parece la solución más
eficaz para controlar la epidemia. Pero quizá no sea
necesaria esperar a que llegue la ansiada vacuna.
Expertos en sida de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) creen que las herramientas para poner fin a la
epidemia ya están en nuestras manos. No son otras que la
detección y el tratamiento precoz de la infección.
Su
propuesta es extender la prueba universal del VIH y
empezar de forma inmediata el tratamiento con
antirretrovirales tras un diagnóstico positivo. De esa
manera se podría controlar la epidemia en 2020, explican
en un artículo que se publica hoy en la edición digital
de «The Lancet».
Los
investigadores, dirigidos por Reuben Granich del
Departamento de VIH/Sida de la OMS en Ginebra (Suiza),
han recurrido a modelos informáticos para demostrar que
esta combinación de actuaciones reduciría los casos de
sida en una epidemia grave generalizada. Estos modelos
se han ensayado en una zona de alta incidencia como es
Suráfrica.
La propuesta
no es sencilla. A finales de 2007, tres millones de personas
habían recibido terapia antirretroviral en todo el mundo,
aunque 6,7 millones seguían necesitando el tratamiento y
otras 2, 7 millones más se infectaron en este mismo año.
Alto costo
pero vale la pena pensarlo
Los expertos
piensan que el costo de la estrategia llegaría a un tope de
unos $3.4 mil millones de dólares de Estados Unidos al año,
aunque los gastos caerían luego de una inversión inicial.
"Esto ciertamente se encuentra más allá de los límites de la
infraestructura actual en muchos países, pero esa no es una
razón por la cual no podamos pensar en grande," afirmó Myron
Cohen, de la Universidad de Carolina del Norte, quien ha
realizado una investigación similar. El no se encuentra
relacionado con el estudio de la OMS.
El acceso mayor a las pruebas y a los medicamentos exigiría
aún más a los sistemas de salud débiles en Africa, que tiene
la mayoría de casos de VIH en el mundo.
"Esto no es como dar a alguien un Tylenol," dice Jennifer
Kates, directora de política contra el SIDA en la Fundación
Keiser Family en Washington, D. C. Una vez que la gente
empieza con los medicamentos contra el SIDA, deben continuar
de manera indefinida. "La idea debería ser explorada, pero
es un salto inmenso," afirma Kates.
La
estrategia de tratar y detectar precozmente la infección
pondría fin a una presión constante de nuevas
infecciones, la mortalidad disminuiría con rapidez y la
epidemia comenzaría a tener la forma de una epidemia
concentrada con poblaciones particulares de mayor
riesgo. La transmisión se reduciría a niveles bajos y la
epidemia entraría en una disminución mantenida hacia la
eliminación, a medida que los que recibieran la terapia
envejecieran y fallecieran.
En uno de
los comentarios que acompañan al artículo, Kevin De Cock
y otros expertos de la OMS recuerdan que este estudio no
debe interpretarse como una guía de actuación, pero sí
como una llamada para la investigación y el debate.
Añaden que la agencia estatal de Naciones Unidas está
haciendo hincapié en una mayor prevención.