Alberto Ponce de León-El Diario de El Paso - 13 de
mayo de 2008
En Texas, cerca de tres mil 600
niños adoptados viven en hogares de parejas gays. De acuerdo
a un reciente estudio aproximadamente 65 mil 500 niños en
los Estados Unidos residen en casas con padres homosexuales,
ya sea hombres o mujeres, y al menos dos millones de
parejas, con orientación distinta a la heterosexual, tienen
interés en adoptar a un menor.
“Yo podría afirmarte que cuando menos el 90 por ciento de
las parejas gays establecidas en El Paso tienen interés en
tener un hogar con hijos, ya sea adoptados o biológicos”,
dice Tony Ramos, portavoz de la Clínica de Planificación
Familiar de El Paso.
Actualmente, según estimaciones nacionales del estudio,
elaborado por Gary Gates, Lee M.V. Badgett, Jennifer Ehrle
Macomber y Kate Chambers, del Instituto Williams de la
Escuela de Leyes de ACLU y del Instituto de Urbanidad de
Washington D.C., respectivamente, unos 14 mil 100 niños se
encuentran en hogares de cuidados de gobierno (Foster Care)
bajo la protección de una pareja del mismo sexo.
“Yo tengo tres hijos con mi pareja. Normalmente la mamá se
queda con los hijos, pero en mi caso, así se dieron las
circunstancias”, menciona Ramos, divorciado y quien cohabita
en una relación homosexual.
“Tenemos una familia normal. Llegas a cenar, platicas de tu
día, ves un poco de televisión; igual que en cualquier otra
casa. Mañana se gradúa una de mis hijas de la universidad,
todos estamos bien”, expresó.
Explica que parejas gays con interés en criar hijos suelen
solicitar su adopción o, en caso de que ninguno de los dos
haya procreado previamente, optan por pedirle a un(a)
amiga(o) que participe sexualmente para tener un hijo en
forma biológica.
De acuerdo a este informe, titulado Adopciones y Cuidados de
Gobierno por Padres Gays y Lesbianas en los Estados Unidos,
una de cada tres mujeres con esta orientación sexual es
madre adoptiva o biológica, así como uno de cada seis
hombres homosexuales.
Datos extraídos del Censo del 2000, a nivel nacional,
señalan que las parejas homosexuales con hijos en adopción
presentan un ingreso familiar mayor que las parejas
heterosexuales que se encuentra en las mismas circunstancias
en sus hogares.
Los padres gays con hijos adoptivos tienen ingresos, en
promedio, de casi 102 mil 500 dólares anuales, mientras que
los padres heterosexuales presentan ingresos de 81 mil 900
dólares.
El grado de escolaridad también es superior en los padres
homosexuales. Un 34 por ciento de estas parejas cuentan con
estudios universitarios, comparado con el 13 por ciento de
los padres adoptivos de orientación heterosexual, según los
datos del estudio en mención.
Un 73 por ciento de los padres adoptivos fueron clasificados
como anglosajones (77 por ciento mujeres–61 por ciento
hombres), el 12 por ciento son afroamericanos (ocho por
ciento mujeres-15 por ciento hombres) y 10 por ciento
hispanos o latinos (11 por ciento mujeres-15 por ciento
hombres).
Más de la mitad de los hombres gays y al menos el 41 por
ciento de las mujeres lesbianas tienen interés de ser
padres.
En California, por ejemplo, el 10 por ciento de los menores
de edad adoptados se encuentran en hogares de parejas gays,
siendo el estado con más niños viviendo en esta condición,
con cerca de 16 mil 458.
La moral: el conflicto “con
Dios”
El tema, sin embargo, presenta muchas resistencias entre la
comunidad. Fieles de la Iglesia Católica consideran que
estos hogares resultan en conflicto no solamente con la
sociedad en general, sino con la divinidad.
“Nosotros no creemos en eso”, dice Marisela Bustamante,
catequista de la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús de El
Paso.
La Biblia, asegura Bustamante, no aprueba la formación de
hogares entre parejas del mismo sexo, con hijos de por
medio.
“Yo creo que eso es anormal. Yo vería muy mal que tuvieran
hijos esas parejas”, menciona después de acudir a misa,
Alejandra Orozco, habitante de la zona Centro de El Paso.
Para el sacerdote Edwin Gross del Templo del Sagrado Corazón
de Jesús, el catolicismo desaprueba que los niños crezcan
“en conflicto con la sociedad”.
“Dios dice que los hijos deben crecer en un hogar donde haya
un matrimonio entre un hombre y una mujer”, afirma.
Asegura que, de otra manera, los hijos podrán criarse en
medio de confusión, “y siguiendo el mismo ejemplo que sus
padres del mismo sexo”.
La Iglesia, menciona, no pretende juzgar ni rechazar a
personas por su orientación sexual, pero en estos casos, es
necesario reorientar a estas parejas y encaminarlos hacia la
fe católica.
“Hay un plan de Dios, pero hay cosas que pasan que no
podemos entender. Necesitamos tener mucha paciencia y mucha
misericordia, para ayudarlos sobre qué es lo mejor para
ellos”, agrega.
El padre Gross está convencido que si en un futuro las leyes
permitieran este tipo de hogares entre la comunidad, “las
leyes de Dios están por encima de las leyes del hombre”.
La ley de adopción entre
parejas homosexuales
El Condado de El Paso no es la excepción de los Estados
Unidos en cuanto a las vías legales para que las parejas
gays adopten hijos.
Una de las personas tiene que ser legalmente quien solicite
la adopción del niño, debido a que la ley indica que una
persona soltera puede pedir al gobierno el cuidado de un
menor de edad.
Para Brenda Risch, profesora asistente de Estudios de la
Mujer en la Universidad de Texas en El Paso, los matrimonios
homosexuales debieran ser reconocidos legalmente en este
país para que el tema de los hijos entre ellos fuera un
asunto ‘normal’ entre la sociedad.
“Lo que importa es la preparación de los padres y el
ambiente de armonía que éstos generen en su hogar”,
menciona.