En los próximos veinte años,
alrededor de 88 millones de personas en todo el mundo necesitarán
medicamentos de por vida para enfrentar la epidemia del VIH-Sida, lo
cual significará un incremento de 2.7 millones de personas por año
entre 2008 y 2031, destacaron expertos en el tema.
Durante el tercer día de
sesiones de la XVII Conferencia Internacional de VIH/Sida, el
director de ONUSIDA, Peter Piotr, afirmó que entre las noticias
positivas está el hecho de que en la transmisión del VIH de madre a
hijo "podemos lograr la eliminación total"; y que más que fármacos
lo que se requiere es contar con profilaxis posterior a las
relaciones sexuales entre posibles parejas con VIH.
"El eje fundamental de aquí al
2031 es que nadie muera de sida", subrayó Piotr, quien destacó que
para lograr esta meta será necesario incrementar el número de
personas que reciben medicamentos antirretrovirales.
Explicó que actualmente apenas
poco más de 3 millones de los 33 millones de personas que viven con
el virus de inmunodeficiencia humana tienen un tratamiento
antirretroviral permanente.
La meta, afirmó Piotr, será
llegar para 2010 a 11.5 millones de personas que reciban tratamiento
y esto incrementará el costo por persona de los medicamentos
necesarios.
A pesar de las expectativas
positivas, el director de ONUSIDA expresó su preocupación por que el
desarrollo y expansión de la epidemia es más acelerada que la
capacidad de la industria farmacéutica y de las instituciones de
salud para responder a los nuevos desafíos.
En el caso de la prevención,
Piotr subrayó que se requiere una "movilización rápida" que incluya
programas de prevención entre los jóvenes de 15 a 24 años, que es
donde se han registrado el mayor número de nuevas infecciones.
"Tenemos que llegar a ellos a través de los sitios de internet como
el Facebook o Yahoo", afirmó el especialista.
En la misma conferencia
plenaria, titulada "Mirando al Futuro: la epidemia en 2031 y las
Nuevas Directrices", el investigador Anthony Fauci, reconocido como
una de las principales autoridades en la materia, advirtió qué si
bien no se ha logrado la vacuna para prevenir el VIH/sida, sí será
posible la "cura funcional". Esto requerirá de "regímenes agresivos
y tempranos de medicamentos".
Fauci subrayó que se ha
demostrado que la medicación temprana, desde el inicio de la
detección del VIH en el cuerpo humano, permitirá una "cura
funcional", al mismo tiempo reconoció que los tres modelos para
encontrar una vacuna han fallado porque "el VIH es muy diferente a
todos los demás microbios y virus" que se conocen. "En el caso del
sarampión o la viruela, el propio organismo puede limpiarse de estos
virus, pero en el caso del VIH siempre existirá el riesgo del rebote
o de que el virus aparezca de forma más agresiva si se abandona el
tratamiento", agregó.
El ritmo de expansión de la
epidemia sigue siendo mucho más acelerado que la posibilidad de que
las personas seropositivas accedan a medicamentos. Fauci afirmó que
por cada nueva persona que accede a terapia antirretroviral, existen
2.5 personas que se infectan.
Actualmente, existen 25
medicamentos aprobados por la autoridad farmacéutica estadounidense,
la FDA, y se ha demostrado en diversos estudios en Estados Unidos
que "se ganaron 3 millones en años vida a todos aquellos que se
salvaron en los últimos 10 años por tener acceso a los
medicamentos".
"No hay cura definitiva, pero sí control, como en los casos de la
diabetes o la artritis", afirmó el especialista.
A su vez, el activista Mark
Harrington, seropositivo y creador del organismo Act Up, insistió
que sí se podrán reunir los fondos indispensables para lograr que un
porcentaje mayor de personas en todo el mundo tenga acceso a los
medicamentos. Propuso una de las medidas más aplaudidas durante la
conferencia: "que cada mujer tome una terapia antirretroviral
altamente activa durante la etapa de la lactancia y que sea un
tratamiento gratuito".
Con esta medida se podrá
frenar la transmisión de madre a hijo, fenómeno especialmente grave
en Sudáfrica y que se ha vuelto un problema en América Latina ante
la creciente feminización de la epidemia.La activista sudafricana,
Lushika Dubula, afirmó que ella es madre seropositiva de un niño de
dos años que no fue afectado por el VIH, ya que ella tomó
antirretrovirales antes, incluso, de saberse embarazada.
Los "focos rojos"
En la prospectiva de la
epidemia, los focos rojos más importantes serán los siguientes:
frenar la transmisión perinatal y evitar la violencia contra las
mujeres; hacer mayor trabajo con trabajadores y trabajadoras
sexuales, especialmente en América Latina; trabajar y no penalizar a
los usuarios de drogas intravenosas que son los sectores donde más
ha crecido la epidemia, así como continuar el trabajo con las
organizaciones de hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH).
Elena Reynaga, dirigente
argentina de trabajadoras sexuales, subrayó que existe "un doble
estigma con el trabajo sexual y el VIH que se utiliza para
justificar la represión policial".
En América Latina, afirmó se
contabilizaron en un año 34 mujeres trabajadoras sexuales
asesinadas. Afirmó que existe muy poco financiamiento para enfrentar
el VIH con este sector. Y ejemplificó con el caso de República
Dominicana: la prevalencia del VIH en ese país es de 1.1%, pero en
trabajadoras sexuales llega a ser de 3.6%. Sin embargo, de los 48
millones de dólares del Fondo Global destinado a este país, sólo se
destinaron 20 mil dólares a trabajadoras sexuales.
El fenómeno de los niños
con VIH
El acceso de las mujeres
embarazadas a los antirretrovirales para evitar la transmisión de
madre a hijo se ha incrementado de 10% en 2004 a 33% en 2007, sin
embargo, se estima que a finales del 2007 existían 2.1 millones de
niños menores de 15 años que viven con el virus, de los cuales, 90%
se encuentran en los países de la región Africa Subsahariana.
Linda Richter denunció que la
mayoría de los 2.1 millones de niños que viven con el virus son
afectados más directamente por la epidemia, ya que han muerto sus
padres o tutores, carecen de acceso al tratamiento y de los
servicios básicos de salud y educación.