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Cinco
mil gays y lesbianas - y sus amigos y familias - se reunieron el pasado fin
de semana, a pesar de las inclemencias climáticas, para celebrar el
decimoctavo desfile anual "Orgullo de Johannesburgo", en el barrio de
Rosebank.
"Estamos sorprendidos por el apoyo que
nuestra comunidad ha mostrado hacia los nuevos organizadores", declaró
Tracey Sandilands, presidente de la Compañía del Festival del Orgullo Gay de
Joburg. "El hecho de que miles de personas hayan desafiado a la lluvia y el
frío para afirmar la importancia del desfile muestra que el acontecimiento
sigue siendo completamente relevante".
Después de la actuación del grupo 'Flash Republic' en el escenario
principal, el desfile, que consistía en más de 30 carrozas y vehículos y
estaba dirigido por el departamento de policía de Johannesburgo, inició su
marcha a través de las calles de Rosebank a las 11.30am. Y, casi a
propósito, la lluvia dejó de caer para la hora y media de duración de la
marcha.
Vibrantes despliegues de los colores gays del arcoiris podían contemplarse
en muchas carrozas mientras los participantes caminaban a lo largo de la
ruta circular de siete kilómetros. Al sonido de la atronadora música disco y
los vítores de los transeúntes el desfile continuó su marcha de vuelta al
Zoo. Las pancartas y consignas que pedían igualdad de derechos para las
lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) se destacaban entre los
participantes.
Aunque el estado de ánimo general del acontecimiento era festivo, la
realidad de que muchos gays y lesbianas no están seguros en sus comunidades
fue destacada también por los organizadores. Se guardó un minuto de silencio
para conmemorar los asesinatos brutales de dos mujeres lesbianas, Sizakele
Sigasa y Salome Masooa, en Soweto, el pasado julio, así como a las víctimas
LGBT de los crímenes de odio.
Hablando en el escenario principal, Sandilands exigió tolerancia de forma
apasionada:
"Aquí hoy, en medio de la celebración y la diversión, recordamos a Sizakele
y Salome y juntos decimos 'Basta'. No toleraremos más la doble vara de medir
y la discriminación contra nuestra comunidad, y desafiamos a todos aquí a
denunciar los prejuicios dondequiera que los encuentren. Es hora de que
hagamos frente a las bolsas de homofobia que existen aún en nuestra
sociedad. Ha llegado el momento de hacer oír nuestras voces contra los
crímenes de odio".
Durante el acontecimiento se hicieron llamamientos a los organizadores para
celebrar un futuro desfile en Soweto, algo que según el Comité de la marcha
siempre podía considerarse. "Rosebank es práctico desde el punto de vista
logístico como un escenario para un acontecimiento de esta envergadura",
declaró Sandilands, "pero somos una organización dirigida por y para la
comunidad e instamos a todos los grupos interesados a participar y
comprometerse con nosotros con sus sugerencias y necesidades para el próximo
año".
"Hoy ha sido un éxito tremendo, independientemente del clima", declaró una
entusiástica Sandilands, añadiendo que "el desfile estará de vuelta el año
que viene – ¡más grande y mejor!"